BTL

Despierto y veo el reloj, es tarde y debería estar dormida. Doy vueltas en la cama y aunque cierro los ojos, no logro conciliar el sueño. De pronto mi memoria empieza a trabajar y recuerdo todos los asuntos pendientes, hago una lista pero al instante me detengo y digo “señorita, es mejoro ocuparse que preocuparse” así que tranquilamente voy a la computadora, la enciendo y empiezo a revisar los archivos que descargue de internet hace unas horas. Ha llamado mi atención algo que los publicistas, mercadólogos y demás gente que se dedica a comunicación llaman BTL. La primera vez que escuche la palabra fue en Expo orienta 2007 ¡hace un año! Me interesaba la carrera de publicidad y relaciones públicas así que fui a pedir informes y el chico que amablemente me atendió menciono la importancia de BTL y la frecuencia a la que estamos expuestos a ella. Con cara de interrogación le pregunté qué era BTL puesto que jamás en mi vida había estado expuesta a “eso”; Sé que hay radio, televisión, medios impresos, etc., le dije. Él contesto que lo mencionad por mi era llamado ATL (above the line) y que BTL es todo lo contrario. Below the line, mas conocido por su acrónimo BTL es una técnica de Marketing consistente en el empleo de formas de comunicación no masivas dirigidas a segmentos específicos desarrollada para el impulso o promoción de productos o servicios mediante acciones cuya concepción se caracteriza por el empleo de altas dosis de creatividad, sorpresa y sentido de oportunidad, creándose novedosos canales para comunicar mensajes publicitarios, y corporativos.

Dejé a un lado esa información hasta octubre del 2007 cuando asistí al congreso del IMP (instituto de mercadotecnia y publicidad) y la temática fue el denominado Techmarketing y con esto se abrió un nuevo panorama ante mis ojos. Yo soy parte de los millones de personas que están bajo la influencia del BTL.

Seguro en este momento han de estar preguntándose que diantres hacen leyendo artículos de publicidad, quizá ya decidieron que es la ultima línea que leen y que pasaran a firmar metros, visitaran youtube por el nuevo video que les recomendó su amiga del alma o su adorable pareja. El metro, los blogs y hasta youtube son estrategias del BTL, son medios dirigidos a segmentos de la población ( hablamos al menos de casi 500 millones de internautas en todo el mundo), son relativamente baratos (sino es que gratis) y especialmente se enfocan a interactuar con los consumidores (¿cuántos blogs firmas diariamente?).

No pretendo que sean diccionarios de publicidad ni mucho menos, simplemente quiero hacer notar la importancia de los medios de comunicación no convencionales. Quizá para los mas jóvenes internet sea “común” sin embargo para muchas personas no lo es tanto como la radio o la TV. Se que los que leerán esto son en mayoría jóvenes y por eso mismo quiero que sepan que al firmar un blog están utilizando un medio alternativo para dar a conocer su forma de pensar y es totalmente acertado el hecho de que existan puntos de vista divergentes. Me parece de lo más enriquecedor la diversidad de ideologías, la complementación (con un poco de suerte y mucha reflexión) de ideas.

Este es su espacio y en este mi primer artículo solo me resta decir, ¡bienvenidos al proyecto Amateur!

NOTAS: una de las revistas más importantes del país en materia de medios, publicidad y relaciones públicas se llama Merca2.0, su blog se actualiza constantemente y contiene artículos muy interesantes, videos y sobre todo comentarios de excelente calidad. Visiten su página web y revisen BTL.


Esthela Hernández Pérez

HABLEMOS DE CULTURA

En una ciudad como Xalapa, denominada “ciudad cultural”, es común escuchar sobre eventos y objetos denominados con este adjetivo; Sin embargo nos limitamos a relacionar la “cultura” con las artes, hablamos sobre distintas “culturas” que conforman el planeta pero ¿realmente estamos concientes de lo que conlleva hablar de ella? Yo no busco elaborar una tésis digna de un antropólogo sobre esto, solo soy un joven que hace un análisis de algunos elementos históricos para elaborar una sencilla definición de un importante término en nuestra vida.

Hace aproximadamente 40000 años, según la teoría más aceptada elaborada por el antropólogo Ales Hrdlicka, un grupo de recolectores provenientes de Asia cruzó el estrecho de Bering al descender los niveles del mar durante la última glaciación. A partir de este momento podemos hablar de un hombre desarrollado en América pero ¿y en México?

El hombre llegó a México hace 12000 años, los primeros pobladores ya comenzaban a agruparse para la caza y recolección, fue en un período aproximado de 3000 a 8000 años que comenzaron a desarrollarse las primeros elementos “culturales” de México.

Nos maravillamos de la herencia de las tribus prehispánicas (nótese que no usé la palabra “cultura” pues no creo que actualmente haya gente que vista taparrabos, realice sacrificios humanos al dios sol y recite oraciones en la lengua indígena más pura) pero me ha tocado escuchar gente que se dirige a los descendientes directos de dichas tribus como ignorantes, pobres o hasta locos, cabe recordar que somos una raza mestiza no importa en que medida, dicho mestizaje nos conlleva al proceso de “aculturación” (el proceso en el cual dos culturas se interrelacionan, y comparten elementos propios de cada una.) que vivió nuestro país a partir de la época posterior a la conquista.

De cierta manera, a la llegada de los españoles sobrevino un proceso histórico donde se implementó acorde a la cultura ibérica un nuevo calendario, el sistema numérico romano, la religión católica (mediante lo que pareciera ser una nueva santa inquisición) y muchas otras cosas que hicieron “felices” a los habitantes del territorio novo hispano; entre las aportaciones hacia el exterior se cuentan la receta del chocolate, la flor de nochebuena y algunos frutos y legumbres. Pero hubo un estancamiento en avances tecnológicos; ilustrándolo un poco más recordemos que los mayas poseían un calendario y un sistema numérico mucho más exacto que el que poseemos en la actualidad, desafortunadamente fue olvidado por completo con la nueva cultura.

En la actualidad, nuestra cultura conformada por elementos españoles e indígenas en lo largo y ancho del territorio nacional, ha ido enriqueciéndose cada vez más con la llegada de grupos de otros continentes como Europa, Asia y África pero ¿qué es lo que conlleva hablar sobre una “cultura”? Es sencillo, los seres humanos tenemos necesidades biológicas como comer, dormir, reproducirnos, etc. La naturaleza nos proveyó de poder realizar dichas acciones fisiológicas, sin embargo el como hacerlo es un asunto meramente “cultural”.

Es decir, los mexicanos no nos alimentamos de la misma forma que en Japón, el proceso biológico de la digestión es igual en todo ser humano, sin embargo el ritual de ingerir alimentos definitivamente no es igual; aquí nos sentamos en una mesa con sillas en las cuales adquirimos una postura de espalda recta y rodillas semidobladas a una altura considerable del suelo, usualmente es un cuarto distinto el cual esta decorado con elementos que incitan al apetito, (cuadro con frutas, cubiertos de porcelana) contenedores y herramientas de distintos materiales nos ayudan a llevar los alimentos a la boca (como dato incluso en nuestro propio territorio podemos encontrar poblados en donde no se utiliza el tenedor). En Japón, aún podemos encontrar lugares en donde tradicionalmente aún se come en una mesa casi al ras del suelo y en una postura con rodillas totalmente flexionadas, tomando en cuenta que los hábitos alimenticios no son los mismos tampoco.

Entonces, al hablar de una “cultura”, hablamos de una historia que la ha ayudado a desarrollarse como la conocemos, cada individuo tiene un concepto único el cual lo ayuda a distinguirse de los demás seres humanos, retomando palabras de mi profesor de antropología, el Doctor Alfonso Gorbea, durante una clase para preparar un examen: “La cultura es todo quehacer humano, excepto lo biológico”; tenemos que ponernos a pensar la vastedad que nos trae, a mi parecer entre todas las definiciones que he escuchado ésta es mi favorita. Con todo esto espero dar pie a próximos artículos en los cuales abordaré otros temas que aquí no han sido explicadas debidamente.

Después de un largo proceso de planeación por fin presentamos “proyecto amateur, me llena de alegría y entusiasmo formar parte del núcleo inicial, deseando que esto trascienda hacia distintas esferas sociales, este es un foro hecho por jóvenes en el cual la diversidad de estilos y opiniones de las personas es la prioridad.

Daniel Ramírez Martínez

TURISMO EN XALAPA: GRAVES PROBLEMAS SOLUCIONES SIMPLES

Estoy seguro que muchos han escuchado acerca de la crisis de Estados Unidos: la recesión que atraviesa y que tarde o temprano nos va a afectar. Supuestamente la crisis todavía no le pega a México, pero según especialistas, es sólo cuestión de tiempo. Por dar un ejemplo: Las remesas provenientes de Estados Unidos en 2007, sólo fueron 1 % mayores a las del 2006; y los pronósticos para el 2008 no son muy alentadores.

Pero, ¿Será la crisis estadounidense devastadora para México? No del todo. Todas las crisis traen beneficios, ya sea para el mismo país o para países extranjeros, tal es el caso de México.

Entonces... ¿De qué forma México se podría beneficiar de la crisis del país vecino? De acuerdo con algunos economistas la crisis ocasionará un aumento en el turismo en México.

Veamos cómo funciona esto: Debido a la crisis Norteamericana, los “gringos” ven reducidos sus ingresos, emplean más dinero para mantener su mismo estilo de vida, por lo tanto, los recursos que destinan para vacacionar se ven reducidos.

Tomando en cuenta que:
· La zona euro y el resto de Europa son un destino bastante caro.
· Para vacacionar en Oceanía se necesitan al menos 20 horas de vuelo, y no es precisamente barato.
· Destinos como Asia y África son ideales para personas con un espíritu aventurero y con una gran cuenta.

Ahora bien, como se habrán dado cuenta, el destino que queda es: América Latina.

Al menos lo que hace atractivo a México para los estadounidenses es:
· Un destino bastante barato
· La relativa cercanía, de tres a siete horas de vuelo.
· Posee playas, grandes ciudades, actividades culturales, ecoturismo, bellezas naturales, y un largo etcétera.

Ahora que ya sabemos que México se puede ver beneficiado con la crisis. Pasemos a un caso más específico: Xalapa.

¿Está Xalapa realmente preparada para recibir el turismo?

Veamos el caso particular de esta ciudad. Caminando por el centro, fácilmente se puede uno dar cuenta de quienes son turistas; llevan cámara en mano, la forma o el idioma en el que hablan y siempre terminan en el mirador del parque Juárez. Leyendo un poco, descubrí que Xalapa recibió en esta semana santa a turistas del Distrito Federal, Hidalgo, Morelos, Holanda, Italia y de Estados Unidos.

Hace unos días leía que a los turistas les gusta Xalapa por el clima templado, los eventos culturales, los museos y por la cercanía con varios lugares típicos o tradicionales como Coatepec, Xico, Teocelo, Naolinco, Jalcomulco, y sobre todo por la cercanía con las playas de Veracruz.

Pienso que ya se han dado cuenta que nuestra ciudad no está precisamente preparada para recibir a los turistas nacionales y mucho menos a los internacionales.

Es común que los turistas pidan ayuda para llegar a una dirección, ¿Cuántos de nosotros les decimos con certeza cómo llegar a tal dirección? ¿Cuántas veces no hemos visto a gente perdida en la calle y simplemente no nos molestamos en ayudarlos?

Hablando de direcciones, es bien sabido que no están señalizadas ni las calles, ni los museos, ni los parques, ni las principales atracciones que esta ciudad ofrece. Y qué decir de señales en otros idiomas... las cuales sólo existen en algunos edificios del centro histórico. Turistas internacionales se han quejado de la inexistencia de letreros en inglés, idioma “mundialmente extendido”.

El sistema de transporte en Xalapa es, a mi parecer, bastante complicado. ¿Sería capaz un turista de llegar a algún destino usando el servicio urbano? Tal vez con mucha suerte o con una explicación muy detallada, de lo contrario lo dudo.

¿Cómo podríamos mejorar esos puntos negativos?

Es bien sabido que los xalapeños no somos gente muy hospitalaria y gentil, pero si nos esforzamos un poco y tratamos de ser amables con los turistas y los ayudamos, darán buenas referencias de la ciudad, lo cual nos beneficiaría ampliamente.

En cuanto a las señalizaciones espero que las autoridades correspondientes se percaten de esas fallas y se empeñen en mejorarlas. Incluso tengo el conocimiento de que se planeaba impartir cursos de inglés a los agentes de tránsito, lo cual a mi parecer es excelente idea.

La forma en que se podría mejorar el servicio de transporte sería colocando en las “paradas” mapas de las rutas que siguen los autobuses y obviamente colocando en los mapas los sitios de mayor interés en la ciudad.

Pienso es necesario que empezáramos a cambiar estos aspectos negativos que le restan puntos a Xalapa como sitio turístico. Es importante recalcar que lamentablemente estos problemas no sólo suceden a Xalapa. En muchas otras ciudades de México se vive la falta de infraestructura y cultura para recibir al turismo. Quizás sea el turismo lo que nos salve de una futura crisis, ya sea una externa como la de Estados Unidos o una interna, llámese crisis petrolera.

Espero haberlos hecho reflexionar aunque sea un poco. Y recuerden que si cada quien pone de su parte, les aseguro que los resultados serán enormes.

Me gustaría saber lo que piensas: ¿Qué opinas del tema? ¿Sabes de otros puntos negativos de Xalapa? ¿Qué propones para mejorarlos?


Francisco Javier Rebolledo Ortiz

"PALABRAS MUCHAS, TOLERANCIA POCA"

Recorriendo un poco algunas páginas de la historia de la humanidad, me encontraba con encarnizadas batallas, libradas entre individuos diversos, entre familias, entre naciones enteras; aquellas guerras de religión libradas por muchos pueblos a través del devenir histórico motivadas por el miedo hacia lo diferente, lo que no se adapta a lo establecido, hacia lo que significa una vía alterna para dirigirse a un camino en común, en aquellos casos la salvación de las almas a través de alguna visión especifica de religión.
De eso ya hace muchos siglos, sin embrago hay una constante que se hizo expresa en aquellos tiempos y que permanece hasta nuestros días, me refiero a la intolerancia. Bien es sabido que las guerras libradas en el medio oriente intentan ser justificadas con el detonante mayor que supone para los fieles la importancia máxima de su existencia, la religión.
Esa constante de intolerancia encuentra su traducción en la agresión hacia los que no suponen pertenecer a tal o cual esquema, religión, tendencia, movimiento o como quiera llamársele, que si no se atiende como es debida encontrara su expresión máxima en violencia que generara mas violencia.
Precisamente hace algunos días gracias a los medios de comunicación pudimos ser testigos de que en muchas ciudades de la República mexicana se ha perseguido, insultado, golpeado y violado derechos de libertad de un grupo de jóvenes autodenominados “emos” por parte de otras tribus urbanas.
Recordemos que por allá de los años 80´s existía un grupo de individuos que se juntaban en las noches para rondar las calles en una camioneta, armados con bates de beisbol y que tenían como misión principal, según ellos, “limpiar a México de la pobreza”, de tal manera que durante sus recorridos cuando encontraban a alguien que creían pobre lo fundían a batazos hasta mandarlo al hospital, como una solución al estigma de marginación y pobreza que inunda a nuestro país.
Todos estos ataques cobardes, justificados en la ignorancia y en la debilidad de los demás. Actos rotundamente condenados, expresiones sin fundamento y sin cabida en una sociedad que mas allá de sus leyes e instituciones debe tener en claro el concepto de tolerancia hacia lo que es diferente, porque bien es cierto que no podemos estar de acuerdo en muchas cosas pero no por eso se tiene derecho a reprimir y violentar los derechos de libertad, de expresión y de vida que cada individuo posee por el simple hecho de ser diferente o no ser participe de lo mismo. Ya cuando se hablaba de defender el pensamiento bien lo decía Juan Jacobo Rousseau “Podré no estar de acuerdo con lo piensas, pero moriría por defender el derecho que tienes de expresarlo”.
Estos actos nos hacen suponer una regresión en el pensamiento del joven mexicano promedio, cuando los grupos intolerantes toman como bandera una supuesta libertad condenando al profundo abismo de la represión otras expresiones juveniles. Más aún cuando no existe argumento alguno.
Pienso que en el momento actual los jóvenes debemos evolucionar nuestro pensamiento y dejar de estar viendo como se viste quien o que hace cada cual, hoy los jóvenes enfrentamos al enorme fantasma de la deserción escolar, ya sea por falta de dinero o por falta de espacios educativos; nos enfrentamos al gigante del desempleo, de la pobreza, la marginación, la inmigración, la desintegración familiar, pero sobre todo al monstruo que representa la ignorancia y la intolerancia inundando todo hacer de la sociedad en general.
Yo invito a la reflexión sobre el tema, no soy participe de ninguna tribu urbana o alguna otra agrupación, pero si soy participe de construir un México libre, justo y fuerte, e indiscutiblemente, en esto, la tolerancia juega un papel preponderante.
Es momento de crecer y superarnos para ser mejores.

Willy Arturo Hernández Alcocer.

¿CRISIS DEMOCRÁTICA?

Hoy día se habla mucho de la democracia. Se nos presenta como un ideal, como una realidad y hasta como un proyecto político. Empezamos a oír el término no desde la escuela, por medio de nuestros profesores; es tal la fijación que tienen los gobernantes y los candidatos al cargo público que nos llenan de información a través de los medios de comunicación masiva. Sin embargo, ¿qué tan cerca o lejos estamos de comprender realmente lo que implica tener una democracia? ¿Sabemos por qué y para qué una democracia?

Antes de formular una serie de objeciones, posturas a fa
vor o en contra, es necesario establecer que nuestra democracia es representativa, tal como lo menciona el artículo 40 Constitucional; ¿a qué atenernos con esta aclaración? En primer lugar, que desde los comienzos de la democracia representativa (es decir, hace más de 200 años) siempre ha pesado una sombra de tenaz duda; y en segunda instancia, que dicha sospecha está basada en considerar a esta forma de democracia como la segunda mejor solución (o si se quiere, una solución de emergencia), puesto que la pauta o el patrón a seguir siempre será la democracia directa e inmediata. Es por esta razón que Thomas Jefferson la ha calificado como popular goverment of the second degree of purity, ¿pero es posible concebir otra forma de democracia para la situación en la que vivimos hoy, diferente a los pueblos primitivos?

No quiero exponer en estas líneas una defensa sin cuartel a favor de la democracia representativa; lo único que pretendo lograr es revisar antecedentes históricos y los fundamentos bajo los cuales trabaja la democracia representativa, para mostrar claramente que no se trata de una solución de emergencia, sino de la única forma en que puede ser concebida la democracia; busco la respuesta a esta crisis de identidad por la cual pasa nuestra democracia, lejos de vender un proyecto político.

La democracia representativa como forma constitucional en la que las instituciones representativas se combinan con el derecho general del ciudadano a participar en la política, surge en la historia europea, claramente en Montesquieu y en John Stuart Mill; aparece en El espíritu de las leyes: “Como en un Estado libre todo aquél a quien se le reconoce una voluntad libre debe ser gobernado por sí mismo, el pueblo como un todo debería tener el poder legislativo. Pero en los Estados grandes ello es imposible y en los pequeños ello trae aparejados muchos inconvenientes. Por eso, es necesario que el pueblo deje que sus representantes hagan lo que él mismo no puede hacer.” Aquí, Montesquieu nos dice que en los Estados grandes es necesaria por las circunstancias propias (extensión, población); pero menciona que en los pequeños, donde sería factible una democracia directa, de asamblea, tampoco es posible, por lo que la democracia representativa tiene su propio valor, y no se trata de un recurso auxiliar; es también John Stuart Mill quien nos dice: “But since all cannot, in a community exceeding a single small town, participate personally in any but some very minor portions of the public business, it follows that the ideal type of a perfect government must be representative.” Con estas dos líneas argumentativas, podemos ver que la democracia representativa, ya desde sus inicios, no sólo fue concebida como un sustituto, sino, por su capacidad legislativa (con la que no cuenta la democracia de asamblea), es elevada al rango de la mejor democracia, sin importar el tamaño del pueblo.

Además de este antecedente histórico, debo mencionar los fundamentos bajo los cuales se desarrolla esta forma de democracia; así, la democracia representativa es la síntesis armónica y a la vez, tensa de dos principios, el de la democracia y el de la función pública. El principio de la democracia concede a todo ciudadano el mismo derecho a una libre participación en los asuntos públicos, a co-decidir en los asuntos públicos, y une estos derechos en la figura conceptual de la soberanía del pueblo. El principio de la función pública dice que toda competencia para decidir obligatoriamente por los demás debe ser concebida como cargo público, lo que implica que tal competencia no es por derecho propio, sino transferido; no se trata de una libertad ilimitada de acción, puesto que el fin de ocupar dicho cargo es el bien común y junto con esta libertad consiguientemente tiene responsabilidad, posiblemente como el elemento constitutivo del cargo público.

La democracia representativa como síntesis significa la competencia para decidir obligatoriamente para el todo a través de los cargos públicos, pero esta reserva en términos de funciones públicas se basa sobre el fundamento del sufragio universal. En el fondo, el concepto anglosajón de responsible government designa esta síntesis mejor que nuestro concepto en español. Se oye muy bien esta disertación a favor de nuestra democracia, ¿pero qué ocurre pasar del plano teórico al práctico? Sin duda, tenemos todavía trabajo, y sólo nosotros haremos tal cambio.
Jesús Alberto Islas Aguilera

HOY SOMOS MUJERES, MAÑANA TAMBIÉN

Mucho se ha hablado, reflexionado sobre la inequidad de género, no debemos olvidar que esto es algo que venimos cargando desde tiempos muy remotos; vivimos todavía en un mundo en donde la mujer continua siendo presa de las injusticias del sistema y sobre todo de los procesos culturales, psicológicos y la historia, en pocas palabras aquello a lo que denominamos civilización, no obstante, podemos decir que no todo es de color negro puesto que hoy en día se cuenta con mayores oportunidades y derechos que respaldan a la mujer. En el siglo XX y en los tiempos actuales se ha tomado conciencia e interiorizado en esta gran problemática y gracias a importantes representantes y pensadoras se han librado grandes batallas, obteniendo beneficios provechosos y satisfactorios para la colectividad femenina.
La desigualdad que padece la mujer en los distintos ámbitos de la vida no se debe a la biología ni a la anatomía; como diría Rosario Castellanos es por la larga tradición cultural del sometimiento, sometimiento que va degradando y minimizando el papel de la mujer, lo dosifica y trata de hacer invisible su trabajo para no representar una amenaza a la estructura patriarcal.
No se trata con esto que pensemos que el hombre en su mayoría es el único enemigo con su forma de actuar, su mentalidad y prejuicios, a veces nosotras mismas lo somos al quedarnos calladas, estáticas o ignorando las cosas que pasan a nuestro alrededor. Lo que en esencia debe ser un trabajo en conjunto, promover una cultura en donde ambos cooperen por el éxito, no dejar a la mujer rezagada ya que, se ha visto es una pieza clave para el enriquecimiento dentro de la sociedad y es en gran medida gracias a ellas que se ha practicado y puesto en marcha el concepto de equidad así como los procesos de cambio. No sólo es reconocer y respetar los derechos de las mujeres sino de alcanzar mejoras para vivir en un ambiente de justicia que al fin y al cabo termina beneficiando a todos dentro de la sociedad.
La mujer en vez de estar estática debe ser un ser humano en constante movimiento y libertad, quitar todos los demonios de la ignorancia, la marginación, el engaño; plantearse la idea de que ya no estamos en los
tiempos en donde se nos estructuraba para la espera, esa eterna espera. Debemos cambiar de dirección y ser hacedoras de la vida que se nos presenta, tomar las cosas, no dejarlas pasar, sino proponernos los objetivos que sabemos harán de nuestras vidas, unas vidas productivas, unas vidas de calidad.
En la actualidad un gran porcentaje de mujeres ingresan a las universidades, personas capaces y con la iniciativa de salir adelante, estos son los momentos cuando la mujer continúa en su lucha por la independencia económica y una educación encaminada a la autonomía; un trabajo que no debe ser detenido más bien, admirado y apoyado; tomar en cuenta la participación política, social, económica, científica y artística de la mujer. Consolido y vuelvo a reiterar, no es desplazar al hombre de sus responsabilidades ni de su labor sino una cooperación de ambas partes, una sociedad más justa y donde se pueda vivir con mayores oportunidades para la que es profesionista, trabajadora, ama de casa, madre, estudiante, empresaria y un sin fin de nombres que se podrían agregar a esta lista.


Yéssica Lozada Pastoressa

LA POLÍTICA MEXICANA, ENTRE PATADAS Y ANALOGÍAS

El tema de mayor concurrencia en los hogares y mesas mexicanas, no es el de la privatización de la industria petrolera, ni mucho menos la del enriquecimiento ilícito del secretario de gobernación. Lo que trasciende, lo que mueve y sacude a todos los mexicanos es ni más ni menos que la gran decepción logrado por nuestra queridísima selección nacional. Aquella a la cual más de 60 millones de mexicanos idolatran y rinden culto sin haber merecido algún trofeo de gran renombre.

La selección de Hugo Sánchez logró una de las más dolorosas eliminaciones en toda la historia del fútbol mexicano. Y es que el tener una camada fresca y campeona del mundo sub 17, genero gran expectativa en un pueblo que ve al fútbol y a la religión como algo que mitiga el hambre y la pobreza sufrida en la mayor parte del país.

Este tema es amplio de recorrer pero en este espacio no trataré de ahondar más en este tipo de controversias. Lo que hay que resaltar de este penoso resultado es algo que tiene que ver con todos los mexicanos. Lo primero que debemos analizar es las coincidencias que existen entre la selección que dirigió Hugo en el preolímpico y nuestro pueblo mexicano.

Y es aquí donde vemos las similitudes que tienen ambas cosas, por ejemplo, la selección mexicana se queda siempre en el “ya merito”, o en otras ocasiones en el famoso “Jugamos como nunca, y perdimos como siempre”. Esto sucede de igual modo con el pueblo de México, debido a que nuestro país se ha caracterizado por ser hasta cierto grado muy conformista, y en otros casos se le ha tachado de ser un país sin avance ni progreso. Tal es el caso de la política mexicana que como siempre, se queda en el: “ya merito sacamos acuerdos que beneficien a México”. O ni se diga la frase de: “Descansamos como nunca y nos enriquecimos como siempre”, y aclaro, esto no solo le queda a los diputados y senadores, por que a los magistrados y al presidente también le queda el saco.

Las frases son muy bien conocidas por el pueblo de México, pero hoy como sucedió después del partido es hora de reflexionar y hacer un análisis profundo de la situación que vive nuestro país. No podemos seguir callados ante la crisis que enfrentamos, no se puede seguir viviendo ante los problemas de pobreza y rezago que viven nuestras comunidades. Y mucho menos podemos seguir avalando a quienes dicen que este camino es el de la salvación de los pobres y marginados. Hoy tenemos que analizar y decir si este camino es el adecuado para el país. Si es el que nos ayudara a salir del problema que tenemos, y algo importante, no se trata de jalar a la izquierda ni a la derecha se trata de jalar parejo hacia un solo rumbo.

Mi idea es clara, para mi no existe la izquierda ni la derecha, para mi no existen luchas ideológicas, mas bien existen luchas de poder entre los mexicanos. Creo que la guerra fría ya término hace mucho tiempo, y es hora de seguir adelante no con un solo camino que segregue a un grupo, por que no necesitamos de unos izquierdistas radicales que quieran matar o despojar a los demás de sus bienes. Pero tampoco queremos unos derechistas que quieran quedarse con todo el pastel de la fiesta dejando a millones sin rebanada. Lo que el país necesita es que todos nos comprometamos con México para que México se comprometa con nosotros. Necesitamos UNIDAD

Una unidad que países como Japón lograron, a pesar de haber sufrido los estragos de la segunda guerra mundial. Eso es lo que necesitamos, dejar de ser el contraejemplo de la cubeta llena de cangrejos en la cual, los cangrejos mexicanos no se ayudan sino que por lo contrario todos quieren bajar al que intenta salir de la cubeta.

Yo creo que se puede seguir adelante ayudándonos todos a salir de la cubeta, a llegar comprometidos y tener nuestra camisa bien puesta. Debemos de dejar atrás los errores y ver hacia adelante. Y retomando a la selección nacional, esto es lo que también se debe hacer con ellos. Hacer que ellos se unan y se dejen de estrellittis y de la fama que tanto mal les hace. Debemos demostrar que somos superiores pero no solo hablando sino goleando y convenciendo.

Parece raro tratar de comparar las patadas con la política, pero vaya que ambas decepcionan de igual manera.


Helí Herrera López

EDITORIAL

Todo gran proyecto inicia con una idea. ¿O será que todo proyecto empieza con una gran idea? Ser ésta nuestra primera publicación nos llena de alegría y nos presenta una serie de retos que debemos afrontar; no es fácil que una idea, surgida de la mente de algunos jóvenes, preocupados por su entorno y con la posibilidad de cambiar su mundo, se vea concretada, ya parcialmente, en este proyecto que hemos denominado Amateur por múltiples razones. La básica, porque el término denomina a todo aquello que se realiza sin un carácter de ejercicio profesional, es decir, solamente por una afición; sin embargo, muchos han olvidado la derivación del vocablo desde el francés, a su vez proveniente del latín, que significa amar a o amador de; en este sentido, el amateur está movido por algo más que la razón y su deber de compromiso laboral: es la pasión o ese amor que lo mueve a escribir, a pensar y actuar en pro de su grupo, de su comunidad.

El ser jóvenes nos presenta una dualidad respecto al actuar: podemos estar sencillamente sin opinar, sin criticar, dejándonos llevar por los comentarios de otros, ser hombres-masa que sólo cuentan para las estadísticas y censos en las elecciones; pero esta juventud nos permite también movilizarnos, decir, juzgar, decidir: ya Ortega y Gasset nos decía que el concepto de generaciones es muy importante para el estudio de la historia; se refería a tres clases de generaciones, separadas temporalmente por 20 años, pero que vivían en la misma época (he aquí la diferencia entre la contemporaneidad y la coetaneidad): los de 20, que tenían un espíritu radical y de cambio; los de 40, que ya habían superado su fase radical, pero que no estaban de todo conformes con el sistema, y los de 60, que se habían acostumbrado ya a vivir tal cual se presentaba su mundo; es claro que la idea del filósofo español va más allá de simples cifras: un muchacho de 18 años puede estar dentro de la generación de los hombres de 60 por su modo de pensar y de actuar; y un adulto de 70 puede todavía conservar ideas de mejoras al mundo que le tocó vivir, por lo que se encontraría en el grupo de los 20.

¿A qué se dirige este recurso ideológico? Que nuestra generación, y no precisamente a una fecha determinada por un ciclo escolar, tiene un sentido y un destino (no en sentido escatológico o místico) hacia el cambio, hacia la crítica de nuestra actualidad y que busca reformar las injusticias y desigualdades que han llenado la imagen del mexicano; ese compromiso que traemos cargando con nosotros mismos es el que nos alienta, pero que también se nos presenta como un deber, a los integrantes de Amateur; no pretendemos ser los únicos y los primeros que incursionen en este tópico, pero sí ser detonadores de una reacción en cadena que mueva a más y más personas y sumarnos a esa generación que busca en cambio; no somos anarquistas y no somos críticos sin un fin; nuestra crítica es propositiva y sabemos que actuando conjuntamente gobierno y sociedad, así como con otras organizaciones e instituciones, podemos superar esta etapa de crisis, una crisis que ya afecta a muchos campos de la vida mexicana.

Nuestras ideas no sólo exponen situaciones que podrían aparecer como notas a 8 columnas en los principales diarios del país; tampoco, por el contrario, se trata de puntos de vista que pongan de manifiesto subjetividad total; una combinación, un punto medio entre ambas es lo que aparecerá en cada uno de los artículos de nuestro proyecto; lejos de ser un inconveniente, el justo medio, tan conocido en la mentalidad griega clásica, rescata lo mejor de los extremos y se sitúa por encima de éstos, dando al lector la posibilidad de crear más que lo que un escritor puede decirnos; además, no desempolvamos imágenes pasadas de nuestro entorno, sino que, como un espejo, reflejamos el acontecer diario en nuestra ciudad y nuestro país, dando la oportunidad de corroborar con los ojos de los otros, nuestro parecer. Tecnología, economía (y la recesión en los Estados Unidos), tolerancia, derechos y democracia (en sí, política), así como cultura y deporte, son expuestos no como lo serían para un trabajo escolar, frente a los ojos de un maestro; son del mismo modo como se desarrollaría en una discusión normal entre jóvenes, jóvenes que pelean por ser escuchados y que el eco llegue a lugares nunca imaginados.

Esto es el Proyecto Amateur, un espacio para la crítica y la discusión de los problemas que nos afectan como jóvenes.