La otra crónica, sin acuerdos















Fotografías de: Monserrat Mosqueda Martínez (Estudiante de Ciencia Política de la UAM-I)

La marcha del SME

La cita estaba programada a las 14:30 horas del día 15 de octubre del presente año en la llamada Plaza del Estudiante de la UAM-I. Poco a poco un pequeño contingente de estudiantes se fue reuniendo. A las 15 horas se decidió emprender el viaje, junto con el SITUAM, a la marcha en favor del SME.
Dos camiones facilitados por el sindicato de la UAM no fueron suficientes para el traslado. Dos microbuses más se unieron al contingente para trasladar a los rezagados. Uno de los choferes de las "micro" exclamaba -Presidente del empleo mis huevos, suban chavos, vemos a ver hasta donde los acerco- al mismo tiempo que un estudiante por el megáfono repetía -No se preocupen compañeros todos cabemos, si cabemos hacinados en los pinches salones, como no vamos a caber en un micro.
El contingente de ese último microbus arribó alrededor de las 16:30 horas al Ángel de la Independencia donde se reunió a la totalidad del modesto pero bien organizado grupo de la UAM Iztapalapa. Se inició el recorrido a través de una de las laterales de Paseo de la Reforma. La congregación de los trabajadores era espectacular. Al paso del contingente se escuchaba, por parte de los electricistas, ¡Ese apoyo sí se ve!
Pasando el Caballito y ya casi en la Alameda Central un grupo se destacaba, eran un puñado de niños de la calle con unas cuantas pancartas: "Los niños de la calle apoyan al SME". El Movimiento Proletario Independiente subía oradores al techo del autobús que servía como templete móvil. La marcha se desvió, una vez estando en Madero, una calle hasta 5 de Mayo por donde finalmente llegarían todos los contingentes al Zócalo.
El mitin había comenzado, destacaba la propuesta de Porfirio Muñoz Ledo que convocaba a una huelga nacional general. Desafortunadamente todas aquéllas consignas de lucha de la clase trabajadora fueron escondidas por los oradores; así como también fueron escondidas las fotos de Marx, Engels y Lenin cuando llegó la hora de las propuestas políticas. En ningún momento se identificó al enemigo, a los explotadores de la clase trabajadora, como tampoco se propuso la organización del proletariado mexicano en aras de la extinción de la parásita burguesía mexicana. No se tiene la visión de vincular este movimiento con la lucha sindical internacional.
Finalizó la marcha y el mitin, sólo quedó la propuesta de la Secretaría de Gobernación para establecer una mesa de diálogo donde en la cual se negociarán los montos de liquidación.

Willy Arturo Hernández Alcocer

Procesos y proyectos

En reiteradas ocasione escuchamos a los académicos decir que los procesos sociales, políticos y económicos son lentos y requieren de tiempo para demostrar su verdadero rostro a través de sus consecuencias. El discurso se establece y se reproduce desde las relaciones de poder en el Estado hasta las relaciones de poder en el hogar. El discurso es por demás atractivo, esperar a que las cosas sucedan, el viento vaya a favor o el plan divino se concrete, porque las cosas suceden por algo ¿Las cosas realmente suceden de acuerdo a un plan donde todas las posibilidades de los fenómenos, de la vida, están sujetas a él?

La visión de la realidad con que se ha criado a la mayoría de los mexicanos, sobre todo a los que creen formar la tan manoseada clase política mexicana, mantiene a este país en la apatía. Asumir una posición tan ladina y comodina como la del Presidente Constitucional y toda la pandilla, que es y se está convirtiendo a los ojos de todos en dueña de este país, deja a la mayoría de la población en una situación de explotación que amenaza con perpetuarse. No hay que ser un genio para saber que una crisis mundial afectará cada uno de los engranes de esa pútrida maquinaria que conocemos como capitalismo y que se traduce en desempleo, pobreza, enfermedades, delincuencia, poca o nula calidad educativa, violencia.

La filosofía imperante del capitalismo pregona mantener las cosas como están para los explotadores y hacer cada vez más miserables las condiciones de los explotados. Los anuncios irresponsables pero sobre todo irrespetuosos que ha venido dando el gobierno actual a la población reflejan esa filosofía con una política económica mediocre; un combate al crimen organizado que se ha convertido en una riña personal a costa de la legalidad y las instituciones de la que tanto se ufana la clase política y sus intelectuales orgánicos; un sistema de partidos, electoral y más o menos plural, más no democrático, que le cuesta al país no sólo dinero sino también su dignidad como nación.

Los problemas de este país así como los problemas mundiales actuales obedecen a la lucha de los intereses de las clases sociales, esa lucha está en el momento actual más vigente que nunca. Para aquellos que icen que México es un país moderno, porque sus gobiernos mercenarios lo han ido repartiendo como patrimonio para sus hijos, sepan, pero sobre todo entiendan que no es así, México no es un país moderno. El proyecto financiero y político actual, coloca reaccionariamente a la economía, la política y el pensamiento mexicano en cualquier otro sitio menos en la modernidad.
Los procesos sociales, políticos, económicos e históricos requieren tiempo y en ese tiempo se requieren acciones, no esperar a ver lo que Dios dice, porque como lo dijera el presidente los jóvenes ni lo conocemos. Este país necesita que lo gobierne el pueblo y el pueblo debe estar preparado para gobernarlo.

Willy Arturo Hernández Alcocer

La privatización de la democracia representativa

El gobierno federal y los partidos políticos hablan del México democrático-representativo con mayor fervor en tiempos electorales. La gran maquinaria democrática mexicana es tan exaltada que hasta podría tocarse. Sin embargo hoy que México es un país democrático, porque la democracia es el gobierno del pueblo y para el pueblo, lo único que le falta a nuestra democracia es el pueblo ¿Y cómo es que una democracia funciona sin pueblo?
Los partidos políticos son los actores principales; su función por representar los intereses ciudadanos tiende a desaparecer; los partidos han hehco del poder un fin y no un medio. La lucha por el poder ha dejado de lado a la democracia-representativa-ciudadana. Y esto probablemente se deba a que finalmente los ciudadanos escogen entre un número de posibilidades "depuradas". Los miembros del partido hacen la elección de consejos nacionales, candidatos, etc; sin la regularización de la ciudadanía, mucho menos de su participación. Sino se es miembro de un partido político no se puede aspirar a ser representante ciudadano, peor aún si dentro del mismo partido no se es participe de la corriente predominante habrán de esperar turno para que les toque un "cachito de revolución".
Los partidos políticos mexicanos petenecen a una democracia representativa pero que sólo los representa a ellos, sus miembros ponen a los candidatos en posibilidad de ser elegidos; y es a los intereses de esos miembros, facciones, poderes fácticos, mafias, a los que responderá el candidato una vez instaurado en el poder. De ahí que no parece nada raro que el Presidente responda a los intereses que lo llevaron hasta la presidencia.
La acción ciudadana ha quedado cercada. El COFIPE no comtempla la organizacion política ciudadana fuera de un partido político para la defensa de sus intereses. El ciudadano que no pertenece a las mafias que luchan por el poder no puede ser gobierno y no puede defender sus intereses en la arena política a través del ejercicio del poder político representativo.
El IFE debería ser el instrumento ciudadano que enarbole las bases de una democracia representativa de la ciudadanía. Quitarle el financiamiento, emanado de los impuestos del pueblo, a los partidos debe ser un tema central del instituo y un buen comienzo democrático. Hasta hoy los partidos políticos mexicanos mantienen privatizada la democracia, porque es privativa de ellos en la prática y la teoría(aunque el planteamiento teórico en muchos de los casos sea pobre) que proponen. A los ciudadanos no participes de este tipo de instituciones son esos a los que les es privado el derecho a la representación de sus intereses. Mientras esto ocurre ¿cómo avanza este país?
Willy Arturo Hernández Alcocer.

Divagaciones

Después de tomar el autobús y realizar un viaje de cuarenta minutos, me encuentro en un centro comercial muy concurrido y compruebo lo pobre que resulta la recreación en el. Todos los centros comerciales son iguales, desde el de la ciudad más importante del país hasta el que se está construyendo en alguna provincia. Sigo mi recorrido a través de las tiendas, la vanidad continua siendo el pecado favorito. Los aparadores reflejan las sociedades posmodernas, figuras unisex estilizadas al máximo. Las carteras carecen de fondos para sostener los antifaces sociales. ¿La felicidad nos engaña con múltiples rostros?
Compro unas entradas para el cine y disfruto en compañía de amigos una entretenida película. Me entero que ahora las películas están llenas de comerciales. La zona de comida y el cine son lo único abarrotado. Los centros comerciales son ahora el lugar idóneo para socializar. Encontrar todo lo que necesitas en un mismo sitio es una idea atractiva y eficiente para que el capital siga su flujo.
Recorro calles, avenidas y plazas. Pienso en el puente de Xallitic en Xalapa, en el malecón de Veracruz, en el Parián de Puebla, en el corredor Regina del Centro Histórico de la Ciudad de México y en el Paseo Montejo de Mérida. Después recuerdo que en Europa se ha prohibido la construcción de centros comerciales y se ha optado por colocar todos esos comercios en el centro de las ciudades. Espacios recuperados para el ciudadano.
Otra vez estoy divagando porque observo los lagos de Xalapa y entiendo el romance escondido en ellos. Son más que simples cuerpos de agua en medio de la capital, son más que un atractivo turístico sin explotar. El romance está en crisis, los lagos han sido abandonados. Ahora son intransitables a partir de cierta hora y quien se atreva, corre el riesgo de ser golpeado y después arrojado a las lodosas aguas del último lago.
Las divagaciones continúan. José Vasconcelos hablaba de la crisis económica de su tiempo y apuntaba que un hombre nuevo renacería de ella. El hombre eterno, ese que está por encima del económico, aquel que habrá encontrado el alimento de su espíritu. Aquel hombre persistirá en el espíritu de todos los hombres por todos los tiempos. Sin embargo mi tiempo no permite pensar en la eternidad; primero, solo puedo pensar en mi tiempo y en los que lo comparten conmigo; segundo, la tarea del espíritu eterno es obra del conjunto y no de la pieza; y tercero, hoy en día la pieza quiere imponerse al conjunto.
Las fiestas han terminado. Permanece la crisis económica, política y social. Existen aspiraciones del hombre por poseer la verdad única e irrefutable. Sigo recorriendo el camino, sigo deteniéndome donde no me llaman. Continuo con mis divagaciones, simples y puras divagaciones…

Willy Arturo Hernández Alcocer.