LA UV FIEL A TI

Hoy existe un efecto muy notorio en el estado de Veracruz, un efecto que hace que los veracruzanos seamos bombardeados diariamente con una campaña publicitaria que la misma ex URSS hubiese envidiado. Por que no es raro que oigamos a los niños de 4 años decir que Veracruz late con fuerza, o que las personas de la tercera edad digan que Veracruz es fiel a ellos, o que los jóvenes anhelen los frentes fríos o los huracanes para que la fidelidad les de el día libre.
La fidelidad por Veracruz como muchos analistas comentan, dejó de ser una simple promoción de los programas sociales que ofrece el gobierno a ser un gran culto a la idolatría de parte del gobernador. Dando con estos programas pocos beneficios y dando mucha publicidad a Fidel.
Yo quisiera centrarme en unos programas en especial. Aquellos que van dirigidos a la comunidad de la máxima casa de estudios del estado: La Universidad Veracruzana. Y no me centro solo en estos solamente por querer criticar al gobernador sin motivo aparente. Me enfoco en ellos debido a que en este preciso momento en el que estoy escribiendo este artículo, un poco más de 35 mil estudiantes están presentando su examen de admisión a la Universidad Veracruzana poniendo todas sus esperanzas en una simple hoja de respuestas que les de la entrada a esta casa de estudios.
De estos 35 mil, solo 15 mil serán aceptados y los otros 20 mil rechazados trataran, en el mejor de los casos, de pagar una universidad privada o en el caso contrario, de buscar un trabajo que los ayude a sobrevivir. Esto aunque suene duro, es cierto y a la vez lamentable por que lejos de que el gobierno trate de proporcionarles a todos los jóvenes egresados de la preparatoria una educación superior, los segrega y los manda a morir en un mundo desigual.
Primero tocaremos el tema de la ayuda a los aceptados a la UV. Citare un programa que es muy bien conocido entre la comunidad universitaria, el famoso PUES. Este programa en teoría trata de darle ayuda económica a los estudiantes de la UV, regalándoles mochilas, libretas, cuadernos, y lapiceros. Casualmente solo el gobierno da los apoyos dos semanas antes de las elecciones y creo que ya todos se imaginaran el color que llevaba cada artículo.
Otra ayuda que brinda el gobierno a través de PUES son las becas, que siendo un poco parciales hay que reconocer que si ayudan a los estudiantes a solventar ciertos gastos, Pero también hay que reconocer que las becas no son suficientes para cubrir a todos los estudiantes que la solicitan. Lo que nos hace preguntarnos: ¿Por qué Fidel invierte tanto en spots de radio y TV, pudiendo dar más becas a los jóvenes necesitados?, sinceramente no creo que el “tío FIDE” nos pueda responder esto.
Por otro lado analicemos los programas de ayuda que tiene la fidelidad por Veracruz para los rechazados.
El primero a evaluar es el consorcio CLAVIJERO. Este programa estaba destinado a brindarles una educación virtual a todos los rechazados de la UV de una manera barata y cómoda ya que no necesitaban más que de una computadora para acceder a las clases.

La verdad sobre el consorcio es incómoda pero cierta, el proyecto ha sido un completo fraude, debido a que lejos de brindar una educación objetiva, ha creado que los jóvenes dejen de estudiar. Debido a la poca exigencia que tienen y a la falta de la autodidáctica en ellos. Y lo único que ha generado es lo de siempre, hacer que estos jóvenes sin preparación alguna compitan contra los profesionistas por un trabajo; de una manera desigual.
El rezago en materia educativa es notorio y la falta de acciones para combatirla son aun más grandes. Pero lejos de solo criticar, creo que se deben dar soluciones al problema. Una de ellas, siendo a mi parecer la más factible, es la creación de otra universidad pública en el estado, que pueda proporcionar los 20 mil lugares que hoy se necesitan para cubrir a los jóvenes que no pasan el examen.
Dinero hay de sobra, y si faltan recursos creo que se pueden recortar los gastos innecesarios en spots que realiza tío FIDE. Pero si siguen faltando recursos, podemos simplemente recortar el 50% de los salarios de los funcionarios públicos, y con ello verán que nos sobrara mucho dinero para seguir pintando las escuelas de rojo.
Y para los que creen que brindarles educación a todos los jóvenes es imposible, yo les puedo demostrar lo contrario apuntando a una isla, aquella isla que es gobernada por un tirano dictador.
La isla de Cuba que ha sido atacada por los medios de comunicación por ser una violadora de derechos humanos es irónicamente, la que tiene la mejor esperanza de vida de América Latina, la única que tiene el 100% de alfabetización, la única que les garantiza a todos los adolescentes una profesión y un trabajo seguro. Si aunque suene extraño es la que tiene los estándares sociales más altos del continente, y yéndome a los extremos yo reto a cualquier persona que vaya a Cuba a que me muestre un solo niño pidiendo limosna. Sinceramente no apuesten por que solo me darán dinero fácil.
Eso es socialmente hablando, sobre los medios de comunicación y los partidos de oposición, creo que les falta crecer en eso, pero yo prefiero que mi pueblo viva sin morirse de hambre a tener medios de información ajenos al gobierno.
Pero volviendo al tema, yo insisto en que podemos darle solución a este problema dejando atrás la fidelidad y dando un giro distinto, un giro a la izquierda en materia social, por que creo que somos mas los que queremos estudiar, los que anhelamos un mejor futuro para los jóvenes veracruzanos, los que pedimos que la UV ya no sea sucursal del PRI, y somos más los que ya no queremos una fidelidad disfrazada en la UV.


Heli Herrera López

EL DEBATE ENERGÉTICO, OTROS CUENTOS, MÁS LO QUE SE ACUMULE EN ESTOS DÍAS

Cuando se habla de debatir las ideas, indiscutiblemente deben existir dos posturas distintas, que se contraponen, que buscan a través de argumentos fundamentados en la razón y los hechos para consolidar su posición. Ante la iniciativa de reforma energética presentada por el ejecutivo en días pasados se ha abierto una brecha hacia la discusión de si se debe permitir o no la inversión de capital extranjero en la industria energética, concretamente en PEMEX.
No obstante el punto de partida del debate nacional no debería ser ese, ya que el punto medular de la discusión debería ser la modernización a través del desarrollo industrial y tecnológico de México. Porque recordemos que es precisamente este sector tan importante el que depende prácticamente en su totalidad de la importación de tecnología para mantener “a flote” el navío conductor de la economía del país que representa Pemex, a tal grado que si el extranjero dejara de proveer de material y refacciones a la paraestatal se colapsaría en su totalidad la economía nacional. Históricamente podemos hacer una reflexión muy interesante del por qué hemos llegado a este punto; en el período del Porfiriato existía una producción neta de barriles de petróleo crudo de tres millones a la semana, en el momento actual esos mismos tres millones se extraen diariamente, lo cual deja claro que el problema no radica en la extracción del petróleo y su venta; posteriormente pensar en una revolución agraria en pleno siglo XX nos deja literalmente a siglos de distancia de la revolución industrial que estallase en la Europa del S. XVIII, precisamente México no cuenta con una industria propia, definida y ya no se diga desarrollada. En nuestro país nunca se presenció una explosión industrial que permitiese el desarrollo pleno de las potencialidades económicas del país, continuamos, como en siglos pasados recolectando materias primas que en el mercado se venden a precios de risa para que los países industrializados las transformen y después nos vendan esos productos al precio que dicten las necesidades de las grandes potencias económicas.
Cómo puede centrarse el debate nacional en la inversión extranjera, cuando lo que se necesita es que el gobierno invierta en las universidades, en la investigación, el desarrollo tecnológico, en formar la infraestructura que se necesita, en lugar de pensar a quien vamos a dejar entrar a nuestra casa para que disfrute de nuestros beneficios, para depender de ellos por siempre; existe el capital humano para lograrlo, nuestros ingenieros pueden construir la maquinaria necesaria para la perforación en aguas profundas, nuestros investigadores realizan proyectos que son reconocidos a nivel mundial y es precisamente el pueblo de México el que esta dispuesto a luchar desde las oficinas, desde las escuelas, desde las calles, aunque parlamentariamente se ciña una defensa tan tangencial y pobre sobre los recursos mexicanos.
La discusión sobre la inversión extranjera, como en los años 30´s, no es permitir el ingreso de capital extranjero sino decidir a quien se le van a dar los permisos correspondientes para la explotación de esos recursos, ya pasó con la Eagle Company de Inglaterra y otras mas, en aquellos años que le fueron retiradas sus concesiones en nuestro país para que los Estados Unidos pudiesen tener el campo libre en todo el continente. México seguirá en esta situación económica mientras no exista una revolución industrial, mientras no seamos productores, mientras sigamos extrayendo crudo sin explotar sus derivados que representan las mayores ganancias, mientras sigamos inmersos en sueños de ignorancia, apatía e indiferencia, mientras no existan propuestas que se traduzcan en acciones que beneficien a las masas; y así nos sigan hablando de Pemex y otros cuentos como su defensa y desarrollo con semejantes propuestas.

Willy Arturo Hernández Alcocer.

LOS JÓVENES ANTE EL ARTE

Cuando camino por las calles de mi ciudad, me causa alegría que haya tantos eventos artísticos en cartelera. Aunque muchas veces la presión escolar no me permita ocasión para cultivarme, de vez en cuando me doy una escapada para disfrutar de tan enriquecedores espectáculos.
Me causa confusión cuando hablo con otros jóvenes de mi edad, el hecho que prefieran ir al antro que al teatro. Tal vez en Xalapa no sea tan ocasional sin embargo, en una ciudad “cosmopolita” como Puebla noté que era algo casi general.
Recuerdo la ocasión que se iba a presentar una clásica obra en un teatro de la ciudad de Puebla, le pregunté a un grupo de amigos de mi ex-universidad como llegar a dicho teatro, ninguno me supo contestar; yo sorprendido les pregunté por que, cual fue mi sorpresa cuando me respondieron que ninguno de ellos había asistido alguna vez a un evento en aquél foro.
Aún extrañado por dicha respuesta, en otra ocasión les pregunté que hacían para divertirse, me dieron una lista infinita de antros y bares; con salto y seña de cómo llegar a cada uno. Temeroso de caer en una actividad tan vacía, comencé a investigar sobre los eventos artísticos: obras, recitales, conciertos, exposiciones.
Casi siempre estaba yo sólo en los teatros o con mi amiga también xalapeña, recuerdo alguna vez que llegué a contar 15 personas en un teatro, la mayoría adultos arriba de los 30.
Regresé a Xalapa después de unos meses, y aunque si encuentro jóvenes interesados por las artes, es aún muy pobre esa cantidad; aunque nos lleven los grupos universitarios a las facultades parece que causan el mismo efecto que si pusieran bocinas para ambientar los campus.
Nosotros los jóvenes muchas veces no somos tomados en serio como personas capaces de poder aportar algo valioso a nuestra sociedad; ¿quien va a tomar en cuenta a un chavo que se la pasa pensando que se va a poner el fin de semana para ir al antro? ¿o si le va a alcanzar el dinero para ir a gastarlo en chelas en un bar de “gente bonita”?. Yo como joven puedo invitarte a que te acerques a las carteleras de los diversos foros, teatros y galerías de tu ciudad, Sino te interesa por lo menos puedes decir que al menos fuiste una vez a un evento artístico, más que a los que muchos han ido por voluntad.

Daniel R. Martínez
POLÍTICA Y JUVENTUD: ¿DÓNDE NOS SITUAMOS?

Recuerdo todavía aquél sábado por la mañana en que el Lic. Eugenio Bruno López Ortiz me preguntaba, durante su programa radiofónico, acerca de la visión que tenemos los jóvenes acerca de un gran número de temas y problemáticas que a diario leemos y escuchamos. Y surgió una pregunta muy específica: ¿cómo vemos, desde nuestra juventud, la política? Antes de apresurarme y contestar lo primero que se pudiera venir a mi entendimiento, intenté reflexionar un poco y después expresé mi punto de vista. Pero la duda continuó más allá de los minutos que transcurrieron posteriormente: ¿cómo es apreciada la política desde la óptica del joven? Desde luego, no existe una respuesta única ya que generalizar es caer en un error; la respuesta tendría que tener ciertos matices que pudieran exponer desde los polos hasta el centro, desde la periferia hasta el cenit.

Así, con la cabeza un tanto más fría y sin la prisa característica de los programas de radio y televisión, quiero exponer algunos puntos que podrían, no definitivamente, intentar proponer una solución a esta interrogante. En primer lugar, puedo mencionar que, por algunas charlas que he tenido a lo largo de mi vida estudiantil, percibo por un gran sector, un cierto rechazo y sobre todo, apatía hacia la actividad política, tal como se entiende comúnmente. Detallaré más adelante lo referente a esta cuestión. Otra postura adoptada por los jóvenes es la de aquéllos fervientes correligionarios que desde temprana edad, pertenecen ya a las filas de alguna organización, ya sea asociación civil o partido político, y que siguiendo sus instintos o fieles a sus convicciones, saben cuál será su futuro en este juego; una tercera vía la podemos configurar en aquéllos quienes aceptan la política tal cual está, prefiriendo no opinar y afirmar que la gestión realizada por nuestros gobernantes va por buen camino: como notarás lector, podría este tercer grupo asemejarse mucho al primero, y estarías en un acierto; no obstante, tendrían diferencias importantes que señalaré el siguiente párrafo. Y finalmente, encontramos como otra postura (y reitero, no es una lista exclusiva, sino la cual puede seguir aumentando gradualmente) a la de aquellos que no aceptan de inicio cuanto escuchan de la política, posición que podríamos llamar crítica, y que pretenden, de alguna forma, propiciar un cambio, sea a favor o en contra.

Y podría seguir enumerando más actitudes a la cuestión que me habían planteado. Sin embargo, creo conveniente analizar un poco la primera postura. Y es que se trata de la peor solución que se le puede dar al problema, es decir, el mostrarse indiferente, apático, puesto que la vida política (y no significa que a todos nos deba interesar la política, ni mucho menos) es, antes que teórica o contemplativa, práctica y activa. Por lo tanto, el mostrarse inactivo representa una contradicción si de verdad se interesa alguien por el avance de su entorno, llámese ciudad, estado o país.

¿Por qué aparece en los jóvenes dicho rechazo en forma de apatía? Existirán diversas causas como diversos hombres y mujeres existen; pero podemos atribuir esta inconformidad debido a la imagen que nos presentan los políticos actualmente: y considerándome parte del cuarto grupo ya descrito, no puedo quitar la vista de lo que acontece alrededor de mí: políticos everywhere: unos debatiendo la reforma energética; otros más, donando para una causa religiosa gran cantidad de dinero de orden público; algunos otros en líos de orden familiar y filial; y así como temas vendrían a mi cabeza, del mismo modo aparecerían los políticos: no podemos separar a estos personajes de la vida mexicana de su quehacer diario: la política. Y así como hay malos ejemplos de políticos –situación que creo es la que ha convertido a la política, frente a la opinión popular, en un juego más para el ocio de los mafiosos – debemos reconocer que existen otros que saben muy bien desempeñar el puesto y que incitan a los jóvenes del segundo y cuarto grupo a pensar un poco más.

Por los malos políticos, esto es, malos no en un sentido moral, sino de responsabilidad laboral y social, los jóvenes se mantienen alejados de este quehacer; malos por que descalifican sin oír al otro; malos por engañar al prójimo, por fomentar el egoísmo sobre todo frente al bienestar común; pésimos, en fin, por separar, corromper y destruir el tan llamado futuro de México que representamos nosotros: ¿debemos quedarnos con los brazos cruzados? Las siguientes publicaciones tratarán de responder esta interrogante (que conforman, pues, la parte práctica de nuestro problema); mientras, sigamos revisando el esquema teórico que he desarrollado hasta este momento.[1]

Jesús Alberto Islas Aguilera

[1] Como notarás lector, este ciclo de publicaciones tiene un rumbo específico: si queremos un cambio en nuestro país, debemos trabajar desde dos puntos: uno teórico, ¿qué es lo que hay?, y el práctico ¿cómo cambiarlo?