¿Y PEMEX APÁ?


Hijo algún día todo esto, será tuyo, ¿y Pemex a´pa?, hijo algún día todo esto, será tuyo. Aunque suene raro pero esta frase resume la respuesta que nos ha dado el señor Felipe Calderón acerca de la privatización que se avecina en el sector petrolero. Y aunque lo trate de negar a todos los vientos, se sabe desde hace mucho el interés que mantiene la derecha mexicana de querer vender los bienes que por herencia nos corresponden a cada uno de los mexicanos.
Hay que recordar, que esta situación no es la primera vez que ocurre en nuestro país. Hemos tenido la privatización de Imevisión, de los Ferrocarriles Mexicanos, y de la mayor privatización nunca antes hecha, la de Telmex. Todas ellas ya en manos de capital extranjero o nacional.
El problema aquí es saber si estas privatizaciones fueron benéficas para el país, si les aportaron un mejor futuro a nuestras familias o si el futuro de los niños de México mejoró o por lo menos apunto a una dirección. Si empezamos a hacer este análisis observaremos 2 cosas:
La primera, más del 60% de las familias mexicanas siguen hundidas en la pobreza, las nuevas generaciones de mexicanos prefieren irse a Estados Unidos a probar suerte, que quedarse a morir en una país que simplemente no avanza. Segundo, por el otro lado los dueños de las industrias privatizadas, dejaron de ser unos simples hombres de negocios y pasaron a ser parte de las 10 familias más ricas de México. Y en un caso muy especial, uno de ellos pasó a ser el más rico del mundo.
Suena increíble, pero es cierto, el señor Carlos Slim está catalogado como el hombre más rico del planeta, por encima de los magnates de Estados Unidos y de Arabia Saudita. Pero, ¿Cómo llego Slim a serlo? Simple, compro la tercera compañía más rentable del país, la telefónica, y una vez teniéndola empezó a expandir sus inversiones a centro y Sudamérica.
Con esto ahora nos toca nosotros preguntarnos, ¿Por qué si Telmex era la tercer industria más rentable del país, se privatizó? La respuesta es sencilla, se privatizó por la misma razón que quieren vender a Pemex, para llevarse los bolsillos hinchados de dinero y dejar al país como Argentina, donde la crisis surgió luego de vender las empresas paraestatales. Haciendo que el pueblo sin dinero y muriéndose de hambre saliera con cacerolas y piedras para robar a los comercios y poder satisfacer así el hambre de sus hijos y la de ellos.
¿Es necesario que México llego a este nivel?
No, no es necesario. Lo que es necesario es que se abra el debate nacional y nos digan a los mexicanos que nos oponemos a prostituir a la industria petrolera, los argumentos para que se realice la privatización. Y que nosotros les digamos a ellos nuestros argumentos de por qué no vender la industria. Es más el señor Calderón no debería temer al debate nacional, porque si es que él gano las elecciones del 2006, mas de 23 millones respaldarían su decisión sumando los votos del PRI y del PAN.
Señor Calderón el que nada debe nada teme, abrase al debate, y dejémonos de tomar tribunas innecesariamente. Y también de satanizar y comparar a señor Obrador con Hitler o Mussolini. Además no sé por qué le teme tanto el gobierno federal, si cada vez que hacen una encuesta el señor Calderón es mil veces más popular que López Obrador. Les repito el que nada debe nada teme.
Ahora profundizando en algunos argumentos que han dado para privatizar Pemex sigo sin entender porque no podemos llegar a ese tesoro, teniendo miles de millones de dólares en reservas para comprar la plataforma que necesitamos y todavía nos alcanzaría para modernizar a fondo la industria. No entiendo porque quieren que otros hagan el trabajo de los ingenieros mexicanos, no sé que tienen ellos que no tengamos nosotros. Yo mismo abro este espacio a la crítica y los invito a que me digan una razón para privatizar Pemex, Teniendo México todo.
El debate seguirá abierto y espero que alguien en sus comentarios me haga cambiar de opinión pero mientras siga sin algo que me convenza seguiré dando mi humilde punto de vista: PEMEX no se vende.

Helí Herrera López

No hay comentarios: