La cuestión que me planteo en estas líneas tiene que ser antes explicitada un poco mejor; en primer lugar, entiendo por México no al conjunto de instituciones, políticas y formas de gobierno; no lo entiendo tampoco como un Estado constitucional regido bajo ciertas normas y reglamentos; sino únicamente como una comunidad de individuos, con una concepción más o menos unificada del mundo, con un pasado común y con ciertos fines inherentes a todos los miembros, tal como la seguridad, el desarrollo, la paz y una mejor con-vivencia (es a propósito este término, no una falta ortográfica).
Pero esta noción de México que trato de esbozar puede parecer lejana y no representar exactamente lo que la mayoría entiende por este concepto; sin embargo, para los propósitos que persigo en este ensayo, creo que puedo pasar al análisis del concepto que más ruido puede hacerte a ti lector: moderno. ¿Qué quiero significar con tal concepto? Sin duda, no trato de referir lo moderno con lo actual, con un periodo de tiempo que haga alusión al hoy. En cambio, quiero presentar que México, como la comunidad antes descrita, no es moderno en el sentido que se entiende a esta etapa histórica, comúnmente utilizada en ciencias sociales, humanidades y en filosofía, determinada por un preludio, un inicio, cierto desarrollo y un fin único, y, en cierto sentido explosivo.
No describiré con grandes detalles el tema de la modernidad, pues existen tratados que explican mejor lo que entendemos por tal término.[1] No obstante, creo necesario marcar algunos puntos que me permitan continuar en esta exposición y afirmar cuál es nuestra situación. La modernidad, han dicho algunos autores, tiene un preámbulo que podemos situar entre los siglos XV y XVI, mejor conocido como Renacimiento, y un inicio ya en el siglo XVII con un autor fundamental: Descartes. Así, durante 2 siglos se va gestando este tipo de pensamiento, con autores tanto en ciencia y filosofía, que culmina en el siglo XIX con la muerte de Hegel, aquel filósofo que afirmaba que “todo lo real es racional y todo lo racional es real”.
¿Qué características compartían los autores que vivieron durante este periodo temporal y bajo qué supuestos trabajaban? Sería muy difícil de determinar, por el pequeño tiempo que tienes para mí lector, y sólo podré mencionar: en primer lugar, este fenómeno sucede en Europa; segundo, se cree en el gran poder que tiene la razón de conocer de absolutamente todo (hasta del mismo Dios); tercero, concluye con una crisis que trae como consecuencias tendencias existencialistas y de falta de identidad.
Ante ese panorama, ¿podemos considerarnos modernos? Sin duda, la respuesta es obvia; lejos estamos de ser modernos, y mucho más de ser posmodernos, como se autodenominan algunas sociedades y países europeos; si queremos ver un símil (un tanto acertado, un tanto desfigurado), estaríamos en una etapa medieval, con una crisis en la que no sabemos si será Dios o el Estado quien nos salve: ¿qué piensas ahora lector? Por un lado, te presento las desventajas al no ser modernos: educación deficiente, inspirada en la tecné y no en la theoría (por eso hay más técnicos que científicos interesados en teorizar, y no tengo nada contra de ellos); seguir viendo al Estado como la fuente de recursos para toda actividad, y la política como una práctica de intereses y poder, etc.
Pero también quiero mostrar las ventajas: no sufrimos, aún, de una deshumanización en el trato laboral; nuestros problemas de contaminación no alcanzan los niveles de sociedades altamente tecnificadas; nuestros recursos (incluido el petróleo) no son obstáculos (todavía); además, si seguimos la comparación, la Edad Media tuvo una etapa de crisis, muy parecida a la de hoy día: por tanto, tenemos la opción de elegir entre un Renacimiento que nos conducirá a los desastres que vemos en Europa, o una nueva modernidad, alcanzar la mayoría de edad, impulsada por un verdadero cambio ideológico que sólo puede surgir de la unión entre el tú y el yo, una co-operación entre los jóvenes que queremos mejorar la situación actual y sólo actuando llegaremos a la deconstrucción que necesita nuestra comunidad hoy. Intentemos el cambio.
Jesús Alberto Islas Aguilera
[1] Cfr. Villoro, Luis, El pensamiento moderno: Filosofía del Renacimiento, FCE, México, 2005; Salmerón, Angélica; Unamuno y la modernidad cuestionada, Editora de Gobierno, México, 2005.
6 comentarios:
Bueno, tu concepción de modernidad es bastante acertada, las desventajas que presentas al no ser modernos (por supesto que no lo somos y no contradigo esto), me parecen también correctas sin embargo... piensas que la educacion inspirada en la tecné (¿te refieres a conocimiento práctico o que?) y no en la theoria (parece que lo concibes como Aristóteles: "el más elevado grado de conocimiento") es una de las desventajas de no ser modernos. Deduzco que tu idea es que la educación debe estar centrada en la "theoria". Se han hecho siempre elaboraciónes de una explicaciónes plausibles de la realidad en su conjunto, o de aspectos de la realidad, explicaciónes en la que se intentan integrar hipótesis y conocimientos y que se formulan mediante un conjunto de enunciados relacionados deduciblemente, formando un todo coherente, pero ¿crees que todo lo anterior ha servido en la enseñanza? la teoria en si y sin ser aplicada en conjunto con la tecné de manera adecuada (mediante estrategias, adecuaciones, etc.) suele fomentar aprendizajes declarativos abstractos y descontextualizados, conocimientos inertes y escasamente
motivantes, de relevancia social limitada. Los aprendizajes significativos se dan de forma experiencial, aquí entra el término cognición situada. "El aprendizaje escolar es, ante todo, un proceso de enculturación en el cual los estudiantes se integran
gradualmente a una comunidad o cultura de prácticas sociales. En esta misma dirección, se comparte la idea de que aprender y hacer son acciones inseparables..." como dice Frida Diaz Barriga. No pretendo ahondar mucho en el ámbito educativo, pero considero necesario aclarar esto, la educación busca la integración a la sociedad, y que mejor que la práctica para aprender, las simulaciones de situaciones reales son una aternativa y buena estrategia para enseñar, la educación básica está plagada de afrimaciones, hipótesis, manuales, instructivos, etc. los cuales no son llevados a la práctica y los alumnos porsupuesto que no lo ven como algo util (aunque lo sean) tomarlos en cuenta , en la ultima reforma educativa se hace hincapie al desarrollo de habilidades y capacidades mediante otras vias o en conjunto con la teoria que se habia venido llevando en los libros y en la enseñanza. Ahora respecto a la segunda desventaja, ¿En que país moderno y no moderno no se ve al Estado como la fuente de recursos para toda actividad, y la política como una práctica de intereses y poder? Vaya, si dices que es una desventaja, quieres decir que todos los paises la tienen ¿cierto?, entonces ya no sería desventaja, más bien sería una característica del pensamiento en general de la población. Si hay deficiencia en la educación, primero podemos buscar cuanto PIB se destinaa ella, cuantas corrupciones en los sindicatos ha habido, si existen las políticas educativas necesarias para poder impulsarla, la gran carga curricular en los contenidos, muchas veces innecesaria y que se da a los alumnos, en fin hay varios factores, pero definitivamente la theoria como único pilar no es la mejor solución, no en nuestra sociedad.
Ah y algo más, ojalá puedan aprobar el comentario que dejé arriba y perdonen si dejé algo confuso mi argumento es solo que es un poco tarde y bueno... decidí leer el esrito por lo interesante que resultó el tema a pesar de la hora que es. Saludos. Adiós
Gracias por el comentario y la crítica. (Aunque quisiera saber quién escribe y algún lugar donde contactarlo) No trataré aquí de defender mi postura frente a las objeciones planteadas; sin embargo, creo que es necesario matizar ciertos aspectos que se me ha criticado en esta entrada y que pienso conveniente afinar.
En primer lugar, el tiempo que el lector le puede dedicar a una publicación en Internet es corto, lo que implica que la brevedad y la falta de señalizaciones claras aparezcan en los escritos. Aún así, no lo considero esto como una excusa para los malentendidos que pudieran suscitarse debido a la lectura de los ensayos.
En segundo lugar, y contestando de manera directa a los aspectos que me ha planteado el autor del comentario, creo que tales afirmaciones son un tanto exageradas y que deben ser un poco más explicitadas por parte mía. Si bien es cierto que menciono cuanto aparece en la crítica, muchas afirmaciones derivadas del texto original se dibujan con un matiz diferente que el que quería dejar yo planteado. La ventaja que da la textualidad (frente a la oralidad) será aprovechada en estas líneas.
“educación deficiente, inspirada en la tecné y no en la theoría” dice el texto original en el blog; la crítica va encaminada a suponer que estoy dando una prioridad absoluta y única a la teoría. Vienen aquí algunos puntos de reflexión: nunca menciono que debemos buscar una educación exclusivamente en la teoría, puesto que tendría las desventajas que el autor de la crítica acertadamente formula. Lo que pretendo mostrar es que nuestra educación (y más concretamente, de nivel medio superior y superior) está encaminada más a formar técnicos que científicos; desde luego, tampoco estoy de acuerdo en la tesis que afirma que una educación basada únicamente en la teoría es abstracción y descontextualizada, ya que no imaginemos a la teoría como las matemáticas puras (que, stricto sensu, no lo son totalmente), ni tampoco como lo concibe el Filósofo de Estagira, sino como una forma de conocimiento que nos brinda el porqué de lo que hacemos, pensamos y decimos, un conocimiento basado en proposiciones y conceptos y no exclusivamente manual y experencial. Y es cierto, desde luego, que no es muy motivante para el estudiante común (y no lo menciono con sentido peyorativo) la teoría, sino rápido empezar a hacer, a crear; pero de ahí no podemos concluir que no podamos buscar y forjar una educación basada en la teoría, pero, no olvidando la parte técnica, claro está; es lógico que no podemos ser mentes sin extremidades, en eso estoy de acuerdo, pero debe existir un giro a nivel educativo que centre la educación en la theoría y no sólo en la tecné. (Cfr. Ortega y Gasset, José; ¿Qué es filosofía?) Cualquier ejemplo está a la vista en las universidades públicas y privadas de mi ciudad, por no querer generalizar apresuradamente. El estudiante promedio prefiere hacer, que estudiar el porqué de su hacer. Con esto también refiero a no estar de acuerdo con la afirmación en la cita: “aprender y hacer son acciones inseparables...", pues son dos campos diferentes y no siempre van de la mano. Existen acciones que aprendemos sin hacerlas, y viceversa.
Como segundo punto de la crítica, está lo referente al Estado. Reconozco que sólo lo mencioné sin hacer explicaciones que dieran a entender el sentido de tales afirmaciones. Grosso modo, la idea central es que dejemos de comprender al Estado únicamente como el centro de imputación o el bloque analítico desde donde partan los recursos para las investigaciones y la educación en general. Quiero decir, no debemos limitarnos a ese sentido para el Estado, porque con justa razón, mi crítico hace bien en señalar que todos los países sean modernos o no, dependen en gran medida, del Estado como la fuente de recursos. Pero no quiero que se agote la idea de Estado en esta única visión. Países modernos han visto en el Estado, además, no sólo el punto de partida o final desde donde se hacen las investigaciones, sino que parten de comunidades interestatales que dejan de ver al Estado como un bloque, y se dedican a estudiar a bloques de Estados, con la combinación e intersección de varias disciplinas. (Nótese que no menciono la famosa interdisciplinariedad). Sencillamente, este sentido del Estado no debe ser el único bajo el cual debemos trabajar. (Cfr. Wallerstein, Immanuel, et. al.; Abrir las ciencias sociales)
En lo referente a la política, sucede lo mismo que con el Estado. Tiene razón mi crítico al decir que en todos lugares esa es la concepción que se tiene de la política, como un juego de intereses y poder. Sin embargo, de la misma manera, ese no es el sentido que agota al término política. Para hablar de ella, necesitaría otra noción: analogía. La política, que engloba a tantas concepciones, como la citada en el texto original, así como otras nociones tales como formas de gobierno, Estado, poder, sociedad civil, etc., se predican siempre de la política; este concepto es analógico, lo que indica que aunque hay diferencias entre todos los sujetos a los que se les predica el término política, también es cierto que guardan relación en algún sentido. (Cfr. Beuchot, Mauricio; La hermenéutica analógica; Beuchot, Mauricio, Ética y Derecho en Santo Tomás de Aquino) Esto implica que no podemos quedarnos con ese único sentido, tal como se concibe en nuestro país, a diferencia de otros, que si bien es cierto también catalogan la política como este juego, también hacen referencia a otras nociones más favorables para el término. Aunado a esto, se encuentra la dialéctica entre democracia y política, pues se piensa que una democracia populista, una demagogia, crea una política del mismo modo; cabe recordar, que la democracia no acaba allí, y muestra son los esfuerzos en las democracias representativas, deliberativas y las fundadas en la acción comunicativa. (Cfr. La propuesta de Jürgen Habermas en esta postura)
Finalmente, los problemas señalados al final de la crítica respecto a nuestra educación son muy acertados; pero lejos de sostener la tesis de mi crítico, es decir, que por tales motivos nuestra educación no debe estar cimentada en la teoría, es mejor verlos bajo la óptica de la crisis que menciono en el texto, es decir, tales problemas son un reflejo del cambio que debemos buscar, si de verdad queremos dejar esta etapa que, como ya dije, podría parecer (con ciertos matices, aclaro) a la Edad Media europea; de nosotros depende fomentar tal giro.
Sin tener una gran aportación qué ofrecer en este espacio, pienso que no se trata de un asunto sobre una marcada tendencia hacia un único polo, como muy probablemente se pretendió concebir la crítica de nuestro colaborador del proyecto, y sin el afán de defensa hacia éste ni de ataque a su crítico, coincido en esta imperiosa exigencia que hace por una educación que no deje de la lado el aspecto teórico.
Me parecieron pertinentes las aclaraciones que pudieron haber hecho falta en el texto inicial; no es una cuestión de que una sea mejor que la otra, creo, pero sí debe reconocerse que el actual sistema educativo mexicano es una cosa (sonará vago, tal vez) deprimente que no está interesada en estas particularidades por desconocimiento de aquellos que se encuentran en el poder. Sin ánimos de generalizar, pero afortunadamente existen quienes se dan cuenta que la deficiencia en la educación tiene un fondo de orientación que amerita reeestructurarse.
Bien... parece que has leido de nuevo el texto y aparecen frases que pueden derivar malentendidos durante una lectura. En todo caso cuando mencionaste como desventaja de no ser modernos (odio mencionar todo de nuevo pero siempre es bueno especificar) una “educación deficiente, inspirada en la tecné y no en la theoría”, quizá hubiera sido mejor "una educación deficiente, inspirada en la tecné sin tomar en cuenta a la theoria" pongo esto segun tu postura, la mia no ve a la educación inspirada en la tecné, de hecho no podemos decir que sigue inspirada y mucho menos que en la tecné, mas bien fue en un comienzo en la theoria aunque haya sido impulsada tomando como base la técnica (no especifico mas por tiempo). Ahora en educación básica, ya existe una mayor relación entre las dos cosas. En nivel superior no es de manera general esta relación, sin duda existe un problema enorme, pero todo cambio es cuestión de tiempo y esfuerzo. A mi parecer la educación a nivel superior está más basada en un punto de los mencionados (para mi thoeria) cuando debería haber cierto equlibrio.
*Esta vez mi contestación será por puntos, me es más comodo por el poco tiempo del que dispongo.
[El estudiante promedio prefiere hacer, que estudiar el porqué de su hacer. Con esto también refiero a no estar de acuerdo con la afirmación en la cita: “aprender y hacer son acciones inseparables..." ]
Debí ser más claro en esto, definitvamente (no lo fui por que para esto hay que citar, exponer teorías y hacer un análisis complejo sobre el aprendizaje), ya que mi cita no tiene la intención de dar a entender que la acción importa más que las razones de ejecución de ésta, sino más bien me refería a la importancia de la aplicación de los conocimientos en conjunción con su apredizaje, está claro que el ¿por que? es de vital importancia, di por obvio lo anterior, mas no lo descarté. Otro punto es que nunca se mencionó al educando en la cita y tampoco en estar en contra de la afirmación sobre la preferencia del alumno al ejecutar que el saber por que ejecutar.
["Finalmente, los problemas señalados al final de la crítica respecto a nuestra educación son muy acertados; pero lejos de sostener la tesis de mi crítico, es decir, que por tales motivos nuestra educación no debe estar cimentada en la teoría, es mejor verlos bajo la óptica de la crisis que menciono en el texto, es decir, tales problemas son un reflejo del cambio que debemos buscar, si de verdad queremos dejar esta etapa que, como ya dije, podría parecer (con ciertos matices, aclaro) a la Edad Media europea; de nosotros depende fomentar tal giro"]
- No expresé nunca que la educación no debe estar cimentada en la teoría. Aunque no lo dije de forma tan explicita, doy a entender que la educación debe estar basada en la theoria y en la tecné. Y otra cosa ¿Cuales motivos doy para que la educación no se tome en cuenta la theoria?
A mi punto de vista, fui claro con afirmar que "La educación como único pilar no es la mejor solución".
Al final sostuviste mi tesis.
En relación con lo que has aclarado de la politica, estado, etc. por no entrar en rollos, me queda claro todo ahora. No hay más que decir, es tu ámbito de estudio despues de todo. Sinceramente, me pareció mas enriquecedor la respuesta dada a lo que publicaste en el blog.
Chucho, tu me conoces. Cuando te enteres hablaremos más respecto al tema. Por lo mientras espero más publicaciones. Saludos.
En una parte del ultimo comntario que hice puse: A mi punto de vista, fui claro con afirmar que "La educación como único pilar no es la mejor solución".
Me equivoqué al escribir esto, era: "La theoria como único pilar no es la mejor solución", disculpa el error. Adios
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