Falta poco menos de 2 semanas para que comience la vigésimo novena edición de los juegos olímpicos modernos. Los ojos están puestos en un país que hasta poco era considerado tercermundista, pero con el paso de los años se ha convertido en una potencia. Si, hablo de China.
El 8 de Agosto los mejores atletas de nuestro planeta se congregaran en Beijing para dar inicio a las olimpiadas. Habrá cerca de 206 países que trataran de llevarse la mayor cantidad de preseas, las cuales serán repartidas en 37 disciplinas, que a su vez tendrán a cerca de 10500 participantes. Será la justa con la mayor cantidad de participantes y a su vez, la que involucre a más países.
Es un evento de una magnitud tan grande que puede hacer que cubanos y estadunidenses se unan y den la mano. Que logra que judíos, musulmanes, cristianos, católicos, budistas y protestantes se encuentren bajo un mismo techo sin armas ni bombas. Es un evento que hace que el mundo realmente se una en un mismo propósito.
Pocas situaciones han afectado la armonía que despierta el espíritu olímpico, ya que ha superado desde el racismo en contra de los afroamericanos hasta la misma guerra fría. Solo viéndose afectados por la primera y segunda guerra mundial. Pero como no recordar los movimientos que también se dieron en ellos, como el que presencio nuestro país en 1968 que vino a cambiar radicalmente la política que vivían los mexicanos de esa época.
Como vemos, nada se puede comparar con unos Juegos Olímpicos. Pero a mi juicio yo diría que en esta ocasión, si hay algo que está muy por encima de la competencia, algo que simplemente no se puede ocultar y que nadie puede negar. El inicio de una nueva era en el mundo.
¿Por qué digo que inicia una nueva etapa en este mundo después de los juegos olímpicos de China?
Sencillamente porque el 25 de Agosto del 2008, las portadas de los principales periódicos del mundo tendrán como noticia el rotundo triunfo del país chino sobre la hegemonía de los Estados Unidos. Porque ese día el mundo asimilará que el proyecta chino va en serio y no hay nadie que este arriba o tan siquiera al nivel de ellos. Porque ese día Estados Unidos verá que los chinos ya no son esas personas famélicas que vieron en la revolución China. Ellos se habrán dado cuenta que esas personas ya son un gigante que parece imbatible.
El mundo dará un giro completamente, se volverán a polarizar 2 fuerzas, como lo vimos desde los 50s hasta los 90s con la ex URSS y Estados Unidos. Pero a diferencia de esa competencia, ahora el contrincante de los gringos se ve más fuerte y con una economía más sólida. No por nada la mayor parte de los habitantes de la tierra tienen por lo menos un artículo en sus casas de fabricación china.
Y es cierto que hay protestas por la manera en que los chinos llegaron a este nivel, como la represión del régimen comunista, la falta de libertades o los problemas con el Tíbet. Pero hay que ser parciales y también criticar a los estadunidenses por la censura en los medios de comunicación, la brutalidad en las cárceles de Guantánamo y las múltiples violaciones a los derechos humanos. No hay que solamente criticar hacia un lado, hay que ser objetivos.
Esto nos demuestra que para llegar a un nivel de potencia, nunca se llega jugando limpio, más bien se llega escalando y minimizando ataques.
Habrá que prepararse y darnos cuenta que se avecina un mundo competitivo en el cual los mexicanos debemos empezar a pelear y dejarnos de peleas internas. Tenemos que pensar a futuro y comenzar a enfilarnos hacia un rumbo que beneficie a la mayoría y no a minorías. Habrá que trascender y dejarnos trascender
El 8 de Agosto los mejores atletas de nuestro planeta se congregaran en Beijing para dar inicio a las olimpiadas. Habrá cerca de 206 países que trataran de llevarse la mayor cantidad de preseas, las cuales serán repartidas en 37 disciplinas, que a su vez tendrán a cerca de 10500 participantes. Será la justa con la mayor cantidad de participantes y a su vez, la que involucre a más países.
Es un evento de una magnitud tan grande que puede hacer que cubanos y estadunidenses se unan y den la mano. Que logra que judíos, musulmanes, cristianos, católicos, budistas y protestantes se encuentren bajo un mismo techo sin armas ni bombas. Es un evento que hace que el mundo realmente se una en un mismo propósito.
Pocas situaciones han afectado la armonía que despierta el espíritu olímpico, ya que ha superado desde el racismo en contra de los afroamericanos hasta la misma guerra fría. Solo viéndose afectados por la primera y segunda guerra mundial. Pero como no recordar los movimientos que también se dieron en ellos, como el que presencio nuestro país en 1968 que vino a cambiar radicalmente la política que vivían los mexicanos de esa época.
Como vemos, nada se puede comparar con unos Juegos Olímpicos. Pero a mi juicio yo diría que en esta ocasión, si hay algo que está muy por encima de la competencia, algo que simplemente no se puede ocultar y que nadie puede negar. El inicio de una nueva era en el mundo.
¿Por qué digo que inicia una nueva etapa en este mundo después de los juegos olímpicos de China?
Sencillamente porque el 25 de Agosto del 2008, las portadas de los principales periódicos del mundo tendrán como noticia el rotundo triunfo del país chino sobre la hegemonía de los Estados Unidos. Porque ese día el mundo asimilará que el proyecta chino va en serio y no hay nadie que este arriba o tan siquiera al nivel de ellos. Porque ese día Estados Unidos verá que los chinos ya no son esas personas famélicas que vieron en la revolución China. Ellos se habrán dado cuenta que esas personas ya son un gigante que parece imbatible.
El mundo dará un giro completamente, se volverán a polarizar 2 fuerzas, como lo vimos desde los 50s hasta los 90s con la ex URSS y Estados Unidos. Pero a diferencia de esa competencia, ahora el contrincante de los gringos se ve más fuerte y con una economía más sólida. No por nada la mayor parte de los habitantes de la tierra tienen por lo menos un artículo en sus casas de fabricación china.
Y es cierto que hay protestas por la manera en que los chinos llegaron a este nivel, como la represión del régimen comunista, la falta de libertades o los problemas con el Tíbet. Pero hay que ser parciales y también criticar a los estadunidenses por la censura en los medios de comunicación, la brutalidad en las cárceles de Guantánamo y las múltiples violaciones a los derechos humanos. No hay que solamente criticar hacia un lado, hay que ser objetivos.
Esto nos demuestra que para llegar a un nivel de potencia, nunca se llega jugando limpio, más bien se llega escalando y minimizando ataques.
Habrá que prepararse y darnos cuenta que se avecina un mundo competitivo en el cual los mexicanos debemos empezar a pelear y dejarnos de peleas internas. Tenemos que pensar a futuro y comenzar a enfilarnos hacia un rumbo que beneficie a la mayoría y no a minorías. Habrá que trascender y dejarnos trascender
Helí Herrera López
5 comentarios:
Saludos.
Creo que todo cuanto has dicho bien puede ser leído e interpretado como el engrandecimiento de un país que ha sido golpeado durante mucho tiempo y que en estos días verá la luz frente al mundo occidental. Y qué bueno que compartas tal opinión, como muchos más que ven en China la realización de un ideal, de una utopía socialista.
Sin embargo, y por no tener otros ojos con los cuales mirar, mi percepción es diferente, y sé que podrá acusárseme de hablar en un lenguaje occidental, no reconociendo las diferencias y tradiciones propias de otra cultura, pero creo que puedo realizar algunas críticas que poco a poco han disminuido debido a la inauguración y celebración de los Juegos Olímpicos.
En primer lugar, el tema de los derechos humanos. Si bien es cierto que son producto total y directamente de una tradición occidental-europea, resultado de una lucha política que influyó en muchas más naciones, creo que expresan una constante en la naturaleza humana, y que van más allá de ser simples proyectos de un grupo en el poder, por lo que deben considerarse como inherentes al hombre y a la mujer, y sólo ser garantizados por las leyes en caso de violación o peligro. Pero esto no ha ocurrido en China. Las violaciones de derechos humanos son constantes, y muchos habitantes no cuentan con la protección tal como disponemos en nuestro país. En mi humilde opinión, un país no puede ser potencia –en el sentido estricto de término – si no salvaguarda la integridad de sus habitantes, colmándolos de restricciones y un poco ámbito de libertad para ejercer.
Otro punto grave, que muchas veces se pasa por alto, es lo relativo a los medios de comunicación. Cuántas veces no hemos escuchado y discutido acerca de la manipulación de la información que hacen ciertos medios en nuestro país, vendiendo lo que ellos necesitan vender. Y a pesar de eso, existen aún ciertas excepciones y sabemos, por gran cantidad de fuentes, lo que realmente ha pasado. En cambio, en China los medios de comunicación están tan gravemente manipulados y dirigidos por el Estado, que sólo muestran parcialmente las noticias, creando en la mentalidad de los chinos una imagen cortada de su realidad. Un ejemplo claro y palpable, y que ha sido discutido mucho antes de la celebración de estos Juegos, es lo referente al Dalai Lama: en Occidente lo vemos como un hombre de paz, con una filosofía –en sentido amplio – que busca resolver algunos problemas de su comunidad, buscando el diálogo racional y con una carga espiritual muy fuerte; en cambio, gran parte de la comunidad china lo ve como un reaccionario, productor de la separación del Tíbet de China, y todo gracias a los medios de comunicación. Habría que ver qué pasarán en la televisión, además de las competencias, ahora que los ojos del mundo están centrados en ellos.
En tercer lugar, si bien es notorio el gran despliegue económico en el que ha repuntado China durante los últimos años, creo poder aseverar que esto no es una constante en todo el país. Así como existen zonas con un gran campo industrial, como Beijing y Shangai, también es cierto que muchas zonas del sur del país (puede aquí objetárseme el gran espacio territorial que ocupa China, y que mucho hace el gobierno para mantenerlo) viven en situación de pobreza y subsistiendo con lo que cultivan. China, pues, no es el monstruo –general – que suele presentársenos usualmente en materia económica, aunque sí cuenta con una capacidad de inversión y generación de riqueza que supera cualquier otra economía en el mundo.
Otro rasgo a resaltar es lo referente a los Juegos Olímpicos, que aunque es cierto que unen a culturas, ideologías, religiones, sin necesidad de llegar a enfrentamientos bélicos, creo que no son la única forma de unificar al hombre, y bien podrían funcionar como distractor durante este verano; sin embargo, podría parecer pesimista esta postura, contraponiendo los valores deportivos, competitivos y fraternales que rigen esta justa, aunque no me convenza totalmente dicha idea.
Finalmente, reflexionemos por un momento: ¿son las condiciones económicas, de capital, de inversión, políticas, etc., las que únicamente determinan la grandeza, el poderío y el bienestar de un país?
Respeto enormemente los comentarios, es por eso que nunca había respondido a alguno. Pero creo que si respondo a ellos, se notara en mayor medida el interés que pongo en ellos.
En primer lugar creo que las violaciones a los derechos humanos se dan en cualquier lugar, ya que la misma naturaleza del hombre hace que algunos muestren mayor jerarquía que otros. Con lo que se crea una sumisión de cierto grupo hacia otro, lo que conlleva a posteriores violaciones en estas relaciones.
Pero creo que no llegue tal vez a explicarme bien en el artículo. A lo que me queria referir es que en materia de derechos humanos, no debemos ponernos a criticar solo por simple hecho de hacerlo. Mas bien debemos ser parciales y decir que ellos no son los unicos que cometen tal atrocidio, mas bien todos padecemos el mismo mal. POr lo que en vez de criticar deberiamos proponer y ver hacia nuestro mismo país, por que santos no somos los mexicano y ya ni se diga de los estadunidenses.
Por otro lado éstan los medios de comunicación. Es aquí cuando te pregunto: Alberto, ¿Cuantas veces has leido en el Diario de Xalapa una nota en contra de Fidel Herrera?. Tu mas que yo debes saber que en ninguna ocasión ha sucedido esto. y te lo pregunto debido a que se supone que en este país hay libertad de expresión y que este afamado periódico no forma parte del gobierno. Es mas te tengo otro ejemplo, hasta el día de hoy los ciudadanos de Estados Unidos no saben que han muerto miles de sus soldados en Iraq, ellos solo piensan que han muerto unos cuantos. Que triste es ver esto, que los medios sean censurados en países que se supone son ejemplos a seguir. Asi que el que los medios esten o no esten sostenidos por el gobierno no tienen nada que ver por que pase lo que pase nuestra sociedad no esta preparada a tener esta libertad, y siempre habra censura hasta en el país más avanzado.
Y por último, no se por que no consideras a China una potencia. Esto te lo digo por que si tu consideras a Estados Unidos una potencia, te afirmo que hay zonas pobres también en EUA y que parecen pueblos fantasmas. Además no creas que todo es miel sobre hojuelas, por que puedes ir a cualquier ciudad gringa y no veras una persona pidiendo dinero en la esquina. Veras a mas de 3.
La verdad no se a ciencia cierta como cataloga el mundo a las potencias, pero creo que se basan en el desarrollo económico y tecnológico. Nunca por el social por que si por ese fuera, otros países serian superpotencias.
No ahondare más en esto por que seria el cuento de nunca acabar y ese no es el fin.
Ya para acabar,me da gusto que seas asiduo lector de mis opiniones, creo que seria bueno seguir discutiendo puntos de vista. Y creeme que ponerme al nivel de un filosofo-abogado no es fácil.
Por cierto. Tomate un rato y ve la pelicula de Sicko de Michael Moore, creo que veras cosas que increibles a nivel social.
extrañe tu artículo el mes pasado, no se a que se refiere Islas cuando dice que gozamos de la protección de derechos humanos, acaso es chiste.
Anónimo:
Creo que no es el momento de ponerme a escribir un artículo completo respecto al tema, pero por muchas cosas, puedo afirmar que en nuestro país, hay un mínimo de protección a los derechos humanos.
No es un chiste, si entendemos que los derechos humanos, traducidos por garantías individuales según la fórmula clásica de Burgoa, cuando son protegidos y consagrados en la Constitución, existe en México: desde luego que NO afirmo que COMPLETAMENTE tenemos de ellos el resguardo por parte del Estado, pues existen ejemplos de violaciones a reporteros, indígenas, inocentes, aquellos quienes no tienen para contratar un abogado, pero no por ello debemos considerar una broma que pueda decir que, en cierta medida, y en una grado mayor que otros países (de Centroamérica, Sudamérica y asiáticos, como ejemplo rápido), el Estado mexicano trate de garantizar dichos derechos.
Si no tuvieramos un mínimo (que en realidad es un poco más) de derechos humanos, ¿crees que podríamos escribir en este blog? ¿Crees que seguirían existiendo juzgados de primera instancia, federales, el juicio de Amparo y muchas más instituciones que proveen un juicio antes de cualquier medida de sanción? ¿Crees que no nos limitarían en el número de hijos que debemos tener? ¿Crees que no tendríamos el mayor derecho, el de vivir?
Sin duda faltan muchos esfuerzos, pero ayudemos a las autoridades a que esto cada día sea de mejor calidad, no sólo dejando en ellos la responsabilidad, pues es un asunto común. Te pregunto, ¿de verdad no tenemos protección de derechos humanos? ¿Qué tan indefensos estamos?
Helí:
Saludos amigo mío.
He pensado y reflexionado mucho el último comentario para nuestra plática virtual.
Y es que el ver el esfuerzo de los chinos durante toda la justa olímipica, así como el primer lugar obtenido en el medallero, muy por encima de los estadounidenses, no es que me haya hecho cambiar de opinión completamente, puesto que mi crítica sigue en pie, pero sí me ha hecho observar, con otros ojos, un matiz que creo podría ser expuesto ahora.
Así como mostré mis objeciones y ejemplos por los que discrepaba yo contigo, tú hiciste lo mismo y podríamos seguir y seguir. Sin embargo, pienso ahora que nunca podremos tener un juicio total de dicha realidad, por estar inmersos en contextos diferentes, y el no ser partícipes de una cultura radicalmente diferente a la nuestra.
El esfuerzo, la constancia y el ejemplo del trabajo, son carácteres ineludibles de la cultura china, a diferencia de lo que, como mexicanos, solemos mostrar. Y es que los clavados, por citar un ejemplo, realizados por atletas chinos, eran casi perfectos, muy superiores a cualquier otro competidor. Además, una ideología diferente, una concepción del mundo distinta, en fin, una filosofía (en el sentido amplio del término) no puede ser analizada con ejemplos de tipo occidental.
Querer pensar que derechos humanos, pobreza y economía, medios de comunicación (y mucha razón tienes con respecto al Diario de Xalapa, y muchos más, que desgraciadamente, olvidan su labor periodística por unos cuantos cheques), creo yo, es analizar a China con unos lentes que tienen muy poca graduación, y que no nos dejan ver el panorama general.
Entendamos la diversidad, comprendamos la tolerancia y, sobre todo, apliquemos el respeto: su tradición, su mentalidad y sus costumbres están muy alejadas a las nuestras, al paradigma estadounidense que tanto acapara las noticias.
China, con su grandeza, demostró lo que podía hacer, con dinero, esfuerzo y lucha; le mostró al mundo, una parte (Beijing), que dejó ciertos matices buenos, algunos más, malos; ¿pero es el despertar del gigante? ¿Está China preparada para Occidente? Creo que sí, pero no por eso deberíamos copiar dicho modelo de desarrollo, no es el que México necesita, no es el que México utilizaría.
Publicar un comentario