XALAPA, TRANQUILA Y CRIMINAL XALAPA

En esta ocasión escribo a manera de denuncia ciudadana, no tengo una investigación exhaustiva pero si la experiencia de vivirlo día con día; y de paso quiero agradecer el apoyo de las personas que nos han brindado su apoyo, con esta hemos llegado a la 4a edición de "proyecto amateur"
Pocas veces en el año escuchamos sobre crímenes en esta ciudad, sin embargo vivimos pendientes de lo que nos dice la “nota roja” del diario: asaltos a mano armada, asesinatos, suicidios y accidentes que son los que más destacan al ser esta una ciudad “tranquila”.
No es concebible la idea que asalten o golpeen a alguien en pleno centro al medio día; eso no pasa –pensamos- eso solo pasa en los suburbios en la luz del barrio, en la revolución, en la higueras, en la plan de Ayala pero no pasa en el parque, ni frente a catedral, ni en los callejones del centro histórico.
Desgraciadamente esto si sucede, y debo confesar que lo he visto con mis propios ojos e incluso he sido víctima como muchos de mis conocidos más allegados, no solo de asaltos sino también de amenazas e incluso agresiones físicas.
Una noche de Mayo me encontraba cenando con amigos en un conocido local de pizzas junto de “Los Lagos”, eran aproximadamente las 10 de la noche cuando una jovencita que no pasaba ni de la edad de secundaria paso corriendo mientras la perseguían varios chicos y unas cuantas chicas, algunos corriendo y otros en motocicletas; no es de extrañarse no había ningún policía y nadie hizo nada, la joven chica se perdió en la oscuridad y nadie sabe que paso después, pero algo es seguro: no era un juego. Esa misma noche un amigo nos contó cuando lo asaltaron y golpearon en ese mismo lugar unos jóvenes drogados y le quitaron su laptop.
Noche de Junio más o menos a la hora que el transporte público de circular, estaba yo parado con una amiga esperando el último autobús cuando pasaron unos niños a paso normal, que ni siquiera alcanzaban los 12 años, persiguiendo a una niña un poco más grande mientras le lanzaban papeles, piedras y basura: ninguno de los presentes hizo nada y no había señas de elementos de seguridad pública. Estoy de acuerdo, que es difícil concebir esto como un crimen pero quien nos garantiza que esos niños no se convertirán en mercenarios en un futuro.
Tarde de finales de Junio, parque Juárez, no tiene mucho que termino de llover y me encuentro yo parado con un par de amigos cuando se acerca un sujeto corpulento, vestido con sudadera, gorra y pantalones anchos; seguido por un sequito de adolescentes con los ojos perdidos, me pide un cigarro pero yo al negarme recibo un par de toques en el rostro, estos no llegan a golpes por el estado tan inconveniente del tipo. Al negarme rotundamente roza a manera de patada mi pierna, y se aleja con el montón de chicos dejándome una leve molestia, mis amigos y yo alarmados optamos por salir del parque por la parte trasera. Horas más tarde, precisamente mientras me encuentro escribiendo este artículo me entero que un chico que atendía un ciber-café cercano al parque fue apuñalado por un sujeto seguido de varios jóvenes que querían asaltarlo. Nuevamente no había ningún policía cerca.
Una vez pasado el acontecimiento que viví, mi amigo Javier consternado por lo sucedido se dirige a los policías de palacio de gobierno, preguntándoles acerca de la vigilancia de tan concurrido parque. La genial respuesta de tan venerable autoridad no pudo ser más acertada e inteligente “Si tu supieras cuantos policías hay en Xalapa dirías que 2 son demasiados para esa zona”, obviamente esta no fue la respuesta que esperábamos, sino ¿dónde se encontraban en ese momento los agentes encargados de la seguridad pública de los ciudadanos?
Puse estos ejemplos, por que son los que recuerdo en este momento; supuestamente la Secretaría de Seguridad Pública lleva un programa de prevención del delito, del cual yo conocía su existencia pero de no haber sido por que ingrese al sitio web no hubiera tenido idea en que consistía dicho programa.
Tal parece que es más inseguro el centro de Xalapa que las colonias aledañas en las que todavía prevalece el machismo y el pensamiento retrograda de algunas personas que llegan de sus pueblos a la capital. No podemos negarles sus costumbres pero si los abusos a los hijos, a los padres, a sus mujeres que son educadas para ser sumidas.
Es importante para nosotros como ciudadanos y más como jóvenes, exigirle a las autoridades nuestra protección, la más mínima muestra de agresión física, moral o sexual hacia otro ser humano puede ser motivo para vivir las consecuencias que eso conlleva. Esta vez es la seguridad pública, pero me faltaría hablar sobre la corrupción en tránsito y otras dependencias supuestamente encargadas de salvaguardarnos como individuos así como también del consumo de estupefacientes en adolescentes, pero ya será en otra ocasión.
Daniel R. Martínez

[1] Cabe destacar que algunos de los agredidos que menciono en el artículo son homosexuales, las agresiones por homofobia no están consideradas en ningún código penal más que en el DF, en nuestro estado no existe sanción por crímenes relacionados a la discriminación.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

valiente tu denuncia, desafortunadamente seguira existiendo ese tipo de gente que detras de su agresividad esconden su abja autoestima y falta de valores, felicidades.

Anónimo dijo...

delincuencia = desempleo
mas Seguridad = menos educacion, menos inversion, menos gasto publico esto es = delincuencia FIN