Hace seis meses emprendimos este proyecto, muchos sin ni siquiera conocernos compartimos el interés por expresar nuestras opiniones y fue así como de inmediato comenzamos a buscar la forma de encontrar un espacio de entre millones. Un agradecimiento a todos aquellos lectores que han seguido a este proyecto desde su formación.
Después de esta pequeña introducción me permito comenzar con mi artículo mensual. En este mes patrio las calles se llenan del tricolor de la bandera, por todas partes se venden lavaros patrios manufacturadas con materia prima traída de china (este no es un artículo de exportaciones solo pensé que era de mencionarse), y muchas personas por única vez en el año se sienten orgullosas de ser mexicanas, esperando solo un poco de tiempo para ir a fiestas de “halloween” para disfrazarse de espantajos estadounidenses.
¿Por qué solo una vez el año? Esta bien, posiblemente también nos sintamos orgullosos el día de la constitución, que no sabemos que dice pero es nuestra carta magna; el día de la bandera, quien no recuerda cuando en la primaria hacían el desfile de banderas a lo largo de la historia; el natalicio de Benito Juárez que coincide con el solsticio de primavera; el 20 de Noviembre, por que es el día en que todas las secundarias y preparatorias hacen gala de las facultades deportivas de sus alumnos y compiten por ver quien tiene la mejor banda, aunque el resultado siempre es el mismo de cualquier manera. En fin, un sin número de fechas que desconozco pero que la mayoría adoramos por que hay suspensión de labores desde los niveles más básicos hasta los posgrados.
El progreso que ha visto nuestro país, que algunos no conocen (entre los cuales me incluyo.) se ha visto ensombrecido por la ignorancia, la pereza, la irresponsabilidad, como esperar avanzar si ni siquiera hacemos un esfuerzo por ver los recursos que poseemos, las oportunidades que se nos presentan a gran escala; tenemos todo para ser una gran potencia: tierras fértiles, plantíos extensos ¿Qué esperamos? ¿Seguir dependiendo de lo que nos envían desde el extranjero? En la actualidad, los jóvenes estamos más interesados por ocupar cargos lucrativos para ganar mucho dinero y poder salir de las condiciones en las que nos encontramos, sean buenas o malas, “el chiste es ganar mucha lana, aunque sea haciendo algo que no me gusta”. La verdad es que con un poco de mejor administración y un mayor interés por el campo mexicano es suficiente para poder lograr un pequeño avance y dejar de hablar de “reformas” que la reforma energética, que la reforma telefónica, que la reforma educativa; reformas, reformas, reformas que no se pueden dejar de contar desde el arribo de Calderón.
Los jóvenes tenemos que poner los ojos en los recursos naturales que tenemos y con planes a futuro irlos desarrollando poco a poco; no dejar que extranjeros vengan y se apropien de todo lo que tenemos, por que al fin y al cabo nos pertenece, hay que estar abiertos a los tratados de libre comercio pero no dejar que solo las importaciones llenen los anaqueles de los supermercados, “por que esta barato”, al final nos va a salir más caro, pues dejaremos de gritar “¡Viva México!” y nuestra independencia pasará a celebrarse justo al calor del verano.
Después de esta pequeña introducción me permito comenzar con mi artículo mensual. En este mes patrio las calles se llenan del tricolor de la bandera, por todas partes se venden lavaros patrios manufacturadas con materia prima traída de china (este no es un artículo de exportaciones solo pensé que era de mencionarse), y muchas personas por única vez en el año se sienten orgullosas de ser mexicanas, esperando solo un poco de tiempo para ir a fiestas de “halloween” para disfrazarse de espantajos estadounidenses.
¿Por qué solo una vez el año? Esta bien, posiblemente también nos sintamos orgullosos el día de la constitución, que no sabemos que dice pero es nuestra carta magna; el día de la bandera, quien no recuerda cuando en la primaria hacían el desfile de banderas a lo largo de la historia; el natalicio de Benito Juárez que coincide con el solsticio de primavera; el 20 de Noviembre, por que es el día en que todas las secundarias y preparatorias hacen gala de las facultades deportivas de sus alumnos y compiten por ver quien tiene la mejor banda, aunque el resultado siempre es el mismo de cualquier manera. En fin, un sin número de fechas que desconozco pero que la mayoría adoramos por que hay suspensión de labores desde los niveles más básicos hasta los posgrados.
El progreso que ha visto nuestro país, que algunos no conocen (entre los cuales me incluyo.) se ha visto ensombrecido por la ignorancia, la pereza, la irresponsabilidad, como esperar avanzar si ni siquiera hacemos un esfuerzo por ver los recursos que poseemos, las oportunidades que se nos presentan a gran escala; tenemos todo para ser una gran potencia: tierras fértiles, plantíos extensos ¿Qué esperamos? ¿Seguir dependiendo de lo que nos envían desde el extranjero? En la actualidad, los jóvenes estamos más interesados por ocupar cargos lucrativos para ganar mucho dinero y poder salir de las condiciones en las que nos encontramos, sean buenas o malas, “el chiste es ganar mucha lana, aunque sea haciendo algo que no me gusta”. La verdad es que con un poco de mejor administración y un mayor interés por el campo mexicano es suficiente para poder lograr un pequeño avance y dejar de hablar de “reformas” que la reforma energética, que la reforma telefónica, que la reforma educativa; reformas, reformas, reformas que no se pueden dejar de contar desde el arribo de Calderón.
Los jóvenes tenemos que poner los ojos en los recursos naturales que tenemos y con planes a futuro irlos desarrollando poco a poco; no dejar que extranjeros vengan y se apropien de todo lo que tenemos, por que al fin y al cabo nos pertenece, hay que estar abiertos a los tratados de libre comercio pero no dejar que solo las importaciones llenen los anaqueles de los supermercados, “por que esta barato”, al final nos va a salir más caro, pues dejaremos de gritar “¡Viva México!” y nuestra independencia pasará a celebrarse justo al calor del verano.
Daniel Ramírez Martínez
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